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miércoles, 10 de febrero de 2016

Ascension al Pico Espelunziecha (2397 mts) por el Corredor Norte



" Recuerda que de la conducta de cada uno depende el destino de todos". Alejandro Magno.

La nieve escasea, aunque parece que la cosa va a cambiar y algo más se alargará la temporada, crucemos los dedos. Si nos descuidamos tenemos que ponerle en breves ruedas a las tablas e inventar un nuevo deporte. Pero aprovechando un día de fiesta que tengo por ahí suelto, planteamos Félix y yo una actividad sencilla para quitarnos las ansias.
Invitamos a otro amigo, Toño, que nos comenta que siempre ha tenido ganas de hacer algo de travesía aunque confiesa que ha esquiado muy poco con esquíes, es más tablero. No nos mentía, poco poco lo que se dice poco le ha dado a los palillos. Eso sí, valiente es como ninguno.
El plan era más ambicioso de lo que al final, de forma inteligente, realizamos. Espelunziecha, Arroyeras, Culibillas y vuelta para abajo. Pero después de ver los comienzos dubitativos de nuestro neofito compañero decidimos variar los planes y unicamente hacer el Espelunziecha, pero le metemos un poco de salsa haciéndolo por el corredor norte. La bajada dependerá de las condiciones y de la habilidad del Titán de Toño. Una oeste hubiera sido grande pero...


Alquilamos tablas y material en Gorgol, en Sallent de Gallego y subimos a pistas, en concreto al Parquing de Anayet. Aprovecharemos la nieve por las pistas de la Glera, siempre respetando a los usuarios de las mismas, como muchas veces pongo. Después al collado y de ahí a la cara Norte. Es una clásica que garantiza un mínimo de nieve y cero de porteo. Preparamos todo en el coche y arrancamos la marcha explicándole la técnica a nuestro valiente novato. Poco a poco vamos ganando altura, colocando alzas y quitándolas, foqueando a gusto. Es una maravilla disfrutar de la montaña y del aire limpio. Una pequeña pausa en el desvió hacia la Glera. Hay poca nieve y bastante dura fuera de pista. El sol está velado y no la está transformando demasiado. Ya veremos como está arriba.


Llegamos al collado deleitándonos con la maravillosa estampa del Midi. Toño se asoma al corredor. Entre eso y pensar que luego tiene que bajar todo lo que subamos decide aligerar el peso de la "mochila". Mientras la gente que deja la Ratrack de pistas esquía alegremente cerca de él, jajajajajajaja... Una imagen que hubiera preferido no tener en la retina.

Estamos en cara norte y se nota, la nieve está francamente dura. Así que es momento de sacar las cuchillas y seguir avanzando. Toño al poco rato decide colocarse los crampones y el piolet, un terreno que controla mejor. Felix sigue un poco y decide también cambiar de método de ascensión. Yo prefiero continuar sobre las tablas siguiendo la huella desecha por la gente que ha subido andando, pero practicable hasta la parte final del corredor donde ya calzo crampones y saco el piolo.


Subida cómoda y vistas preciosas de los ibones de Anayet, del pico, del Midi, del sempipresente Balaitus, Arroyeras, Pala de Ip...Esperamos echando unas fotos para reunirnos todos y avanzar hacia la cima por la arista casi pelada. Bajaremos por el mismo sitio, la pala es franca y de poca inclinación. Por lo tanto dejamos aquí los esquíes y la mochila para hacer el último tramo más ligeros.
Y como no podía ser de otro modo...CIMA!!!! Día algo velado pero con vientos flojos y temperaturas demasiado elevadas para las fechas en las que estamos. Sólamente llevo dos capas y no tengo sensación de frío. Fotos y risas. Abrazo y momento de disfrutar de los conseguido. Un segundos de introspección para cada uno.


Ya estamos de nuevo cerca de la salida del corredor de bajada y toca montarse sobre los esquíes. Felix se marca el primer giro. Despúes se monta Toño y descubrimos que no recuerda como hacer la cuña... ay ay ay. Muy pacientemente Felix le apoya en sus primeros giros y sus primeras galletas. Hasta que a mitad de pala más o menos se centra y consigue descender prácticamente del tirón hasta los ibones. La nieve no ha trasformado y está dura y difícil de gestionar, pero esto es lo que tenemos.
Enfilamos ya la bajada hacia el barranco de Culibillas y Toño ha tenido suficiente esquí por hoy. Sabiamente decide bajar entero sobre sus pies mientras nosotros disfrutamos de una nieve algo más primavera y de varios giros encadenados hasta cerca de las pistas. Los torrentes no está cubiertos y no hay puentes de nieve así que nos vemos obligados a descalzarnos las tablas en tres ocasiones.. 
Esperamos a Toño comentando lo bonito de la jornada en un lateral de la pista de Anayet por donde baja la gente por la malísima calidad de nieve que queda. Una vez reunidos bajamos los tres más o menos juntos. Con estas tablas la nieve primavera se disfruta bastante. 
Y tal y como hemos venido, enteros y felices, nos vamos, no sin antes disfrutar de una maravillosa cerveza y de un torrezno por su sitio.


Muchos son los planes y los sueños, ya veremos qué podemos realizar. Toño eres un valiente. Isabel, te hemos echado de menos, sobre todo yo. Pero sabes que son tan amigos míos como tuyos y la alegría que desprendes siempre se echa en falta.

Nos vemos por ahí arriba más pronto que tarde espero.

martes, 6 de enero de 2015

Ascensión Pico Espelunziecha (2399 mts) por Corredor N


" El hombre nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta". Charles Dickens.

Estamos a 31 de Diciembre, tenemos cena familiar, pero nos pican las ganas de hacer un poco de travesía. Hemos pasado tres días fantásticos de esquí en Cerler, pero nos puede el mono de foquear y queremos iniciar a nuestro sobrino en esta bella modalidad invernal. En la cual todavía somos unos neófitos. Es un gran esquiador y un freestyler avezado, así que seguro que se lo pasa bien bajando. Tenemos unas horas así que nos decidimos por esta actividad sin madrugar que nos permitirá estar en casa con tiempo para arreglarnos y además tener unas vistas increíbles de entorno de Formigal.
Tras recoger a David en casa, salimos rumbo a Sallent de Gallego a alquilarle el material en "Gorgol"; una gente muy maja y muy montañera que suelen cuidar mucho lo que alquilan. Le presto mis Dynafit Titan al pequeño, me vienen grandes y el usa un pie más que yo. Será su último servicio porque ese mismo día las vendí para comprarme unas de pista de mi número. Y de Sallent al estacionamiento de Anayet en la estación de Formigal, donde nos pondremos los esquíes casi en la puerta del coche y tiraremos rumbo a nuestro objetivo. 
La ruta viene perfectamente explicada y detallada, con mapa, fotos y de todo, en el libro de Jorge García-Dihinx (www.lameteoqueviene.blogspot.com.es) "Rutas con esquís. Pirineo Aragonés." Tomo I. En concreto la ruta es la 44c, bajando por la 44a. 
Partimos siguiendo el telesilla Garmet por la pista azul de la Glera, nosotros subimos por el margen derecho y tuvimos que cruzar la pista con cuidado, como hacemos siempre. Otro día hablaremos del conflicto entre Resorts-Esquiadores de montaña. Este año tenemos muy muy poca nieve, y parece que sigue así al menos durante una semana más. Será el cambio climático?? Nos salimos de pista en el final de los llanos de la Glera de Anayet, veréis que hay una pista pisada con máquina hasta el restaurante de Aramón con el mismo nombre, no tiene pierde. Ya al fondo vemos el objetivo del día, el pico Espelunziecha. 


Hace un día de lujo, nada de aire y calor. La nevada de la semana anterior y el posterior temporal de aire han ido dejando acumulaciones extrañas de nieve con zonas de grandes espesores y otras casi peladas con placas de hielo, pero eso lo descubriremos en la bajada. Seguimos foqueando hasta el desvío hacia el cuello de Espelunziecha, donde nos salimos de la ruta normal para pasar a la cara Norte. Las vistas desde este punto son impresionantes con el Midi al fondo y un pequeño vallecito escondido con mucha nieve polvo. Tomamos unas fotos y nos abrigamos que a la sombra hace frío y el sol no está bien visto por estos lares. Se ve la huella perfectamente marcada en el corredor, con buenas vueltas de maría hasta donde hay que poner crampones. Hasta ahí el pequeño se desenvuelve con soltura con las clases magistrales de Isabel, y yo por detrás, cerca por si resbala para hacerle "el canario". Pero sinceramente lo hace de lujo y llegamos con mucha tranquilidad en 5 giros al abrigo donde nos equipamos. Crampones y Piolet imprescindibles. Empezamos la ascensión por una huella marcadísima. No podíamos haber hecho mejor elección para ser su primera ascensión. Pronto nos acostumbramos a la sensación de bota de esquí-crampón y enseguida acabamos la subida.

























Salimos con ganas de calor al collado y damos la bienvenida al reconstituyente sol. Yo no me he cambiado de guantes y lo pago con un dolor sordo hasta que recupero la sensibilidad. Parezco un principiante. Otra vez las vistas quitan el hipo. El plateau de los ibones de Anayet con su majestuoso pico se muestran ante nosotros. Estamos todos muy felices y sonrientes, no es para menos. Y aunque el ritmo no ha sido muy rápido, disfrutamos como nunca. Sin quitarnos los crampones hacemos cima enseguida. Hay puesto un bonito belén montañero, no sabemos de quien pero alegra, que estamos en Navidad!. Hemos visto mucha gente subir con raquetas y alguno con esquí, pero ahora mismo no observamos a nadie. Se ha movido un poco el viento así que decidimos bajar hacia la otra vertiente sin perder el tiempo y calzarnos los esquíes para comenzar el descenso. Hay mucha mucha nieve en esta cara y muy blanda, tipo merengue.


Quitamos focas, ajustamos botas y fijaciones y comenzamos la bajada haciendo un flanqueo por debajo de las rocas cimeras y una curva para pasar por debajo otra vez de unos pequeños cortados. Nos revolcamos unas cuantas veces, sobre todo yo, hasta que le cogemos el tino a esta nieve y a girar prácticamente con un pie sólo y el otro de convidado de piedra. Llegamos a la bajada hacia el barranco de Culibillas. No lo vemos muy bien de nieve, así que decidimos hacer una transición y remontar hasta la Glera de nuevo. 
Deshacemos lo "andado" y bajamos por la misma pista que hemos subido, está llena de bañeras, placas de nieve dura y pelada y gente que está aprendiendo. Toda una gymcana!!. Vemos tortas espectaculares jejejeje y David descubre que estos esquíes por pista no son demasiado efectivos. Aunque disfrutamos un montón. A mi me arden las piernas, sinceramente porque bajando soy un paquete de los buenos. Y con esto y un bizcocho nos plantamos esquiando hasta el coche. 


Ha sido un día maravilloso, en la mejor de las compañías y introduciendo al nuevo montañero en el mundo del Alpinismo y del esquí de Travesía. Disfrutamos cada momento del día y da gusto estar rodeado de la gente que más quiero donde más me gusta estar. Lo reconozco, soy un privilegiado. Esta es una actividad muy recomendable para cualquiera que este empezando o que quiera echar una mañana en un entorno formidable. Siempre atentos a las condiciones, riesgo de aludes, material, meteo... No nos olvidemos que la montaña es un medio "hostil" y en invierno más. Desearía no ver un accidente en todo el año por falta de preparación o de material.
Un saludo y nos vemos pronto... la siguiente por Portalet!

martes, 15 de abril de 2014

Ascensión al Vignemale (3299 mts) por corredor Ledormeur PD+


" Una retirada a tiempo es una victoria". Napoleón Bonaparte.

Después de la ascensión al Aneto, dirigimos nuestros pasos hacia el valle de Bujaruelo. Nuestro objetivo es el siempre altivo e inexpugnable Vignemale. En esta ocasión pretendemos subir por el corredor Ledormeur; visto el estado de la nieve y lo largo de la aproximación, desechamos el corredor Clot de la Hound, además así porteamos menos material. 
15 de Abril:
Pasamos toda la mañana vagueando en las praderas junto al Albergue de Bujaruelo, leyendo, estirando las piernas... Sabemos lo que nos espera y estamos convencidos de que no va a ser sencillo vista la experiencia anterior. Hablamos con el guarda que nos pregunta si vamos con raquetas o con esquís. Le respondemos que andando y nos dice "vosotros sois tipos duros pues". Le preguntamos por las condiciones y nos dice que nadie ha subido por aquí desde hace mucho. Comemos, preparamos las cosas y salimos rumbo a la cabaña del Cerbillonar o de Zabala; no llevamos tienda. Dormiremos allí, que aunque precaria, la gente no la pinta demasiado mal. Según las guías son 2h 30´ más o menos. Nosotros empleamos 4h. Al menos tuvimos que vadear, como pudimos, 6 barranqueras con un caudal importante. Yo me descalzé en 3, Isabel tuvo que hacerlo en todas con el agua hasta la rodilla en alguna. Aún así, fue una subida por la GR11 muy agradable y divertida con ambiente primaveral hasta poco antes de la cabaña, donde hizo su aparición la nieve. La cabaña consta de dos cuartos, uno con puerta, otro sin ella, con chimenea ambos y medianamente limpios. Primer objetivo encontrar leña o combustible. No vemos por ningún sitio, esta casi todo lleno de nieve, Isabel había oído que la caca de vaca seca ardía bien. Encendemos con unas ramitas un fuego y probamos con una plasta bien seca... Demonios como arde!!!!! A por cacas de vaca! Un saco lleno trajo mientras yo podaba todos los pinos que veía con la mano. En un momento dado encontré una mina de piñas y llenamos otro saco hasta arriba. Objetivo cumplido, con las piñas, las cacas y los trozos de pino, y un tronco gigante que había metido en la chimenea, hicimos una hoguera que aguantó hasta la mañana, hora de diana las 3.15h para coger nieve dura. La hoguera mantuvo la cabaña cálida toda la noche y descansamos todo lo bien que se puede descansar en una alojamiento con el suelo de piedra. Isabel de un tirón toda la noche, yo aún me desperté varias veces, pero desde luego dormí mucho mejor que en el Aneto. Eso si nada de frío por la noche y poco o nulo rehielo... la cosa pintaba dura.


16 de Abril:
Suena el despertador del móvil y nos levantamos. Desayuno de hoy, zumo, un poco de sopa caliente y algo de bizcocho. No me he despertado muy católico pero seguro que se me pasa a lo largo del día. Preparamos todo y salimos de la cabaña siguiendo el Gps. Me ha sido imposible encontrar un track de la ruta, y la guía donde he mirado las reseñas no me deja claro por donde tengo que subir. Así que apañé una ruta de wikiloc de unos traveseros que venían desde panticosa. ERROR! Este pequeño gran fallo nos costó la cima.
Subimos todo el rato por nieve, incómodos a más no poder. Vamos siguiendo el track, primero pasamos la entrada hacia la canal de Moscowa, luego la Canal de Cerbillona... Yo no me encuentro muy fino, algo no me ha sentado bien. Pero como en otras ocasiones agacho la cabeza y sin rechistar sigo para adelante. Isabel lo nota porque siempre subo hablando y esta vez voy muy callado. Seguimos andando, esquivando como podemos por alguna cresta de rocas la nieve. Pasamos el desvío de la GR11 y vemos un barranco que parece que baja directo del circo que queremos hacer. Hay nieve para subirlo superando las barreras rocosas, pero no estamos seguros y el track marca otra cosa. Así que con la mosca detrás de la oreja seguimos, llevamos algo menos de dos horas de camino. 




El track nos lleva al fondo del valle del Ara, luego sube hasta el collado de Oulettes y luego alcanza una cresta hasta el circo del corredor, esa será nuestra ruta que había leido en una reseña. Pero claro no sabíamos que no era la más rápida si no la que da un rodeo de 2 horas. Para alcanzar el circo subimos por una canal y remontamos unas palas de 45º, más que el corredor. Yo sigo mal pero continuo. Isabel tira esta vez de mi. Llevamos muchas horas andando y para nada se cumplen los tiempos, cuando alcanzamos la cresta, aproximadamente cota 3000, son las 9.45 am, es decir 5.30h desde que hemos salido del refugio. Algo no hemos hecho bien sin duda. Las vistas son soberbias frente a nosotros el Vignemale y el Clot de la Hound. La cresta de Gaube se recorta contra el cielo alcanzado la cima del pico del que Henry Russel estaba enamorado. Nos impresiona sobremedida, más que muchas otras montañas, quizá la que más. Seguimos avanzando por una estética arista sin riesgo alguno. Decidimos llegar casi a la entrada del corredor y ya veremos, pero no vamos cumpliendo para nada con los horarios planificados.


En ningún momento en el Aneto tuve esta sensación de soledad, de belleza sobrecogedora, esta sensación de Alpinismo del de verdad. El corredor Ledormeur parece, y de hecho, es muy sencillo con una entrada de 35º y alcanzando a los sumo 45º, pero son 300 mts de corredor y con lo cansados que estamos al menos son 1h.45 min más. Son las 10.15h cuando estamos en la base y hacemos números. A cima del Clot de la hound 2h, más 45´ hasta el Grand Pic, más luego volver y bajar hasta aquí. Más luego el retorno con la nieve en estado pésimo, ya está arreando el sol en las caras E, SE y S de lo lindo... Definitivamente algo hemos hecho mal, muy mal... nos hemos equivocado de ruta seguro. Decidimos que con este calor no vale la pena arriesgar y con dolor de nuestro corazón nos damos la vuelta. Isabel está hoy muy fuerte pero yo no, y con la temperatura y el estado de la nieve preferimos no correr riesgos. Hablamos por donde bajar y yo me niego a volver por el mismo sitio. Estoy seguro de que el barranco del Clot es practicable, más fácil que las rampas que hemos ascendido y había leido que la gente subía y bajaba por aquí. Decidido pues, vamos para abajo... Gracia a Dios que tomamos ese camino.


Bajamos todo lo rápido que podemos, el "lorenzo" aprieta de lo lindo y ya está radiando las caras W, la nieve transforma y nos empezamos a hundir mucho antes de llegar al fondo del valle. Encontramos fácilmente una ruta de bajada, y pensamos que hemos sido medio lelos dando esa vuelta, ya estaríamos de vuelta del pico y más descansados sin duda... Seguimos y seguimos descendiendo, paso tras paso, la nieve está horrible ya no me quiero imaginar si hubiésemos ido a cima... 
Al final nos costó bajar hasta Bujaruelo 6 largas horas entre marmotas, torrentes y algún que otro dominguero. La sensación agridulce como siempre que te das la vuelta. Pero esta vez, como en otras ocasiones la decisión desde mi punto de vista fue la más acertada. Nos queda otra deuda pendiente para el año que viene. Y volveremos a saldarla, quizá con esquis de travesía jejejejejeje.


Un saludo a todos y nos vemos por los montes :)

sábado, 12 de abril de 2014

Ascensión al Aneto (3404 mts) por corredor Estasen PD, 300 mts


" El alpinista es quien conduce su cuerpo allá donde un día sus ojos soñaron". Gaston Rebuffat.

Han pasado muchos días sin escribir pero es que hemos estado mucho tiempo fuera de casa y otro tanto de entrenamiento y no da la vida para más. La idea original era realizar tres ascensiones más en invierno para preparar las piernas y la técnica para el Mont Blanc este verano. Y eso hicimos. Primera parada, el monarca de los Pirineos y su archiconocido corredor Estasen.
12 de Abril del 2014:
Sin madrugar salimos de Zaragoza rumbo Benasque, hemos quedado con el tercero en discordia, el Pincho, en el asador Llibrada a eso de las 12h. Aunque parezca mentira todo el material de una semana, alpinismo, escalada y esquí somos capaces de meterlo en un Renault Clio 1.2 más viejo que la tarara!.


El único plan para hoy es subir por la pista hasta el refugio de Pescadores o de Vallibierna y ascender hasta el Ibonet de Coronas (2500 mts), y dormir o en el abrigo que hay o plantar tiendas, que para eso subimos todo el material. Almorzamos "como dios manda" y subimos hacia la pista. Tenemos que volver porque no compramos pan, pero es poco tiempo el que perdemos por una vez. Llegamos a la entrada de la pista que baja al plan de Senarta y sorpresa... Cortada. Son 9 kms hasta el refugio que nos hubiéramos evitado, pero vamos bien de tiempo y la subida es cómoda (o eso creíamos). Hace mucho, mucho calor. Pero el ánimo está alto. Preparamos todo y salimos.


La ascensión por la pista resulta cómoda hasta el refugio de Quillón, momento en el cual aparece la nieve primavera y nos hundimos hasta las rodillas. Hay mucha cantidad, más de la que esperábamos. Tenemos que cambiar de botas porque las zapatillas de trekking se están empapando... El resumen es un palizón monumental. Son las 18h cuando llegamos a la cabaña. Hay dos personas fuera que bajan del pico Vallibierna y dicen que la nieve ha transformado muy rápido y que si pensamos subir hacia arriba nos vamos a reventar. Nos despedimos de ellos y seguimos un tramo, a unos 15 metros de hundirnos de nuevo hasta la rodilla, a veces más, decidimos dar media vuelta y quedarnos en el refugio. Al día siguiente nos toca madrugar más. Los chicos deciden unirse a nuestro plan y hacer equipo, diana a las 3.15h y a andar a las 4h. Van a la misma ruta que nosotros; nos alternaremos para abrir huella si fuera necesario.
En ese momento me doy cuenta que me he he dejado la comida en el coche, así que vamos algo justos, un bocata y unas cuantas frutas en gel. Ni embutido, ni chocolate, ni nada de nada... Menos mal que nuestros nuevos amigos Angel y Nayana vienen con medio frigorífico de casa y nos ofrecen amablemente de su comida... Al rato llegan dos chicos más de barna con raquetas y dos franceses con raquetas también. Preparamos algo de caldo para cenar y los bocatas y a dormir. Algunos durmieron mejor que otros, Isabel nada de nada y al día siguiente le pasaría factura. Aún llegarían dos chicos más tarde con esquíes de travesía pero no puedo concretar la hora.


13 de Abril del 2014: 
Suena el despertador a las 3.15h, nos levantamos todos y los muchachos de los esquíes salen en menos de media hora, les seguirían uno de los franceses en raquetas y los otros chicos saldrían 10 minutos tras de nosotros. Nosotros salimos en hora, son las 4.15h. La nieve está dura, de lujo. Hemos acertado de pleno durmiendo aquí. Me coloco primero y abro huella, prácticamente no me hundo, salvo en alguna ocasión que me vale para hacerme una herida en la pierna con el crampón. Me metí hasta la cadera en un agujero. Gracias al GPS, que sabiamente maneja mi chica, vamos todo el rato en la ruta correcta. Seguimos a buen ritmo pero Isabel no se siente bien, desde el principio, alguna que otra vez le ha pasado que le molesta el estómago pero se le pasa, en esta ocasión no iba a ser así. Pasamos el Ibonet; en este momento nos cruzamos con los de los esquíes que se dan la vuelta no sabemos por qué. Seguimos subiendo hacia los Ibones de Coronas, la cresta de Llosas se levanta a nuestra derecha esperando a que algunos la escalen en verano. Quizá nosotros?? jejejeje.


Veo que Isabel se queda atrás, intuyo que algo no va bien. Pasa la primera y seguimos su ritmo pero no le funciona el cuerpo hoy. Les digo a los otros que continúen que ya les alcanzaremos y nos quedamos atrás. Subimos poco a poco, tiene nauseas y se marea. Subimos un poco más, los otros ya están en el Ibón bajo o más arriba, se ven las luces avanzar. Vomita pero la situación no mejora. Seguimos paso a paso, poquito a poco, pero las piernas siguen sin responder. Ibón medio, amanece en las cumbres. A los demás los vemos a lo lejos camino de la entrada del corredor Estasen. Han alcanzado al francés que se queda atrás, los demás se han juntado. Isabel se nota mal, tiene somnolencia y disnea... Todos los síntomas cuadran con un mal leve de altura (nos ha costado días de debate llegar a esa conclusión pero creo que tienes razón cariño) aunque yo creía que sólo era cansancio extremo. Seguimos progresando y llegamos a cota 2950-3000 mts aprox, un poquito antes del desvío entre la normal de coronas y la entrada de la Estasen. Hay que tomar una decisión.


Estamos casi a la altura del francés, el pincho está parado en la entrada del corredor. Los otros cuatro han desaparecido de la vista. Hablamos e Isabel se siente fatal, la decisión es clara, bajar. Ella insiste en que suba yo y me espera abajo, ha salido el sol en los ibones y vemos factible que ella descanse allí y yo haga una ascensión express, hoy voy como una moto. Además, estoy algo preocupado por Pincho que avanza muy poco a poco y no ha hecho demasiadas invernales. Isabel baja lenta pero segura, es una titana hasta cuando no está al 100%, y me espero en el sitio equipándome mientras avanza hacia el abrigo. No estoy aún muy convencido pero una vez que alcanza el cobijo me decido, doy la vuelta y ataco los 450 mts que me quedan como un rayo.

Arriba la foto de mi amigo cuando Isabel se decidió a bajar y después ya lo he pasado unos 20 minutos desde que salgo a andar. Avanzo muy rápido, al francés lo adelanto en 5 minutos, entro en el corredor,  paso-piolo, paso-piolo, como si subiera escaleras. Llevo una canción en la cabeza ("De los álamos vengo madre... de ver como los menea el aire...") y es el ritmo que marca mi ascensión. Supero al Pincho que me dice que tiene un tirón en el gemelo. Le meto caña y le digo que lo espero arriba como mucho media hora, que estoy preocupado por Isa, si no sube me bajo. Es mentira, pero quería que se diera vida. Cuando tuerce el corredor a la derecha la nieve transforma a polvo pero Nayana y Angel me han abierto una huella de lujo. Subo a un ritmo endiablado, y en media hora estoy en la arista, que en las reseñas es un II pero con nieve es algo más difícil. La escalo en mixto y ya veo la cima. Los cuatro (los dos catalanes y nuestros alimentadores jejeje) están allí. Los primeros ya bajan y les indico por donde se coge el collado de coronas. Han pasado 45 minutos desde que he empezado a andar y alcanzo la cima. Estoy exhausto, feliz y preocupado a la vez. Nayana me ve y me felicita preguntándome por el chico y la chica... de repente se da cuenta de que soy yo y alucinan jajajajaja. Nos hacemos unas fotos. Me abrigo, dejo la mochila. Ellos bajan y yo deshago lo andado para buscar a "Pin" e indicarle el camino por la arista, que aunque fácil es mejor no equivocarse. A chillidos nos aclaramos y nos juntamos por fin haciendo juntos el camino hasta lo más alto. Hemos llegado. El sabor es agridulce porque me hubiera gustado estar los tres. Aún así nos abrazamos y sacamos las fotos de rigor. Tendremos que volver este verano sin duda.


Es hora de bajar hasta donde está Isabel. Este camino ya me lo sé de otras veces. El pincho me sigue, bajamos hasta el paso de Mahoma, donde alguno hizo el ritual de pasar a 4 patas ;) Superado ésto, seguimos hacia el collado de Coronas. Mientras se quita ropa me da tiempo a subir a la punta Arenas-Oliveras (3298 mts), un tresmil secundario pero que no tenía en mi lista y cogerlo un poco más abajo. Desde la Renclusa sube una procesión de gente, no menos de 30 personas. Hemos sido los primeros en subir con todo el Pirineo para nosotros. Un verdadero privilegio sin duda. Collado de Coronas, destrepamos la chimenea y alcanzo a Angel y Nayana. sigo bajando rápido, quiero llegar a donde descansa mi peque cuanto antes. Los chicos de las raquetas se han ido hacia la derecha y nosotros vamos rectos. Ya se ve donde debería estar pero no la localizo. Chillo su nombre y contesta metida en un cobijo junto a un bloque gigante al sol. Estaba dormida. Lleva dormida 2 horas más o menos con sueños extraños. Todo vuelve a estar en su sitio. Llega el Pincho también. Nos hidratamos y comemos lo poco que llevamos y lo que nos dan de nuevo... Que grandes estos de Navarra!!!! 


La bajada con la nieve transformada fue un infierno y nos llevó al límite de la paciencia. Caídas varias, agujeros, nieve por la cadera. Pero después de mucho esfuerzo a las 13h llegamos al refugio otra vez. Ahora viene lo bueno, bajar con todo a la espalda. Sólo de recordarlo me dan escalofríos. Comemos un poco más y emprendemos nuestra peregrinación hacia los coches. Nosotros empezamos con las botas de alta montaña y luego nos cambiamos a las zapatillas de trekking, Pincho decidió bajar con los plásticos y al final acabó con unas rozaduras de caballo. 
Una serie de factores se aliaron para que la subida fuera muy exigente en lo físico, para algunos enfermedad incluida o problemas musculares. Pero claro, después de esto creíamos que nada nos podría parar. Que error más supremo, el Vignemale nos pondría pronto en nuestro sitio, por error mio, pero en nuestro sitio.
Del coche al restaurante a tomar una merecida Jarra y a informar a los familiares y de ahí a Morillo de Tou a resolver un asunto pendiente. Este verano volveremos al Aneto con mi hermano a jugar otra partida de este juego tan bonito al que llamamos alpinismo.


domingo, 9 de marzo de 2014

Peña Telera (2764 mts) por "La gran diagonal" 700 mts AD+.


" No conquistamos las montañas, sino a nosotros mismos". Sir Edmund Hillary.

Hablar de la Gran Diagonal a peña Telera es hablar de una gran clásica del pirineo invernal por méritos propios. Larga, con ambiente, dura, con algún paso difícil... y sobre todo muy psicológica. Es una de estas montañas que te enamora cuando ya has dormido al día siguiente y en la cual llegar a la cima, es más que nunca sólo la mitad del camino.
Comenzamos la aventura como siempre, preparando todo el material en casa, cargando el coche y rumbo a Larrés donde hemos conseguido alojamiento en un hotel rural, el Churrón (recomendable 100%). No es lo ideal puesto que está a media hora en coche de Piedrafita de Jaca, pero es lo mejor que hemos encontrado a última hora y nos merecemos un descanso. Parece que todo el mundo quiere aprovechar estos últimos fines de semana invernales de sol. Llegamos con el tiempo justo para preparar los crampones, el material y cenar en el restaurante. Nos ponemos hasta las cejas y en la jornada venidera nos pasará factura el estomago, somos unos blandos. Estamos muy cansados, hemos trabajado los dos y llevamos mala semana de dormir. Aún así lo daremos todo al día siguiente. Ducha y a dormir que son las 23.50h.
Las 5 am, suena el móvil. Con una lentitud pasmosa nos levantamos. Desde el minuto uno estamos con más ganas de quedarnos en la cama que de subir montañas. Sabemos que debemos darnos prisa porque si no acabaremos bajando de noche, pero aún así la cabeza no manda ordenes suficientemente claras. Nos cuesta una hora prepararlo todo y montarnos en el coche, no llevamos el horario correcto. Llegamos a Piedrafita de Jaca y de ahí al aparcamiento de la Cuniacha. Hay mucha gente y salimos casi los últimos. Son más de las 7 am cuando empezamos a andar. No vamos muy finos. Estamos mal de la tripa y nos cuesta caminar. Como siempre al principio me quedo atrás, no me arranca el cuerpo. Me cuesta mucho entrar en calor. Luego voy recuperando y es Isabel la que se siente algo peor. Aún así seguimos subiendo. En dos horas a los pies del corredor. La gente ha ido hacia el de la "Y", al menos dos cordadas y alguno más allá. Antes de equiparnos tenemos que "aligerar peso" los dos, algo de la cena no nos sentó bien. Miro la gran Diagonal, tengo alguna duda de que sea el corredor solamente porque no hay huella y se me hace raro, pero está claro que es este.

























No os voy a poder describir los largos porque la hicimos íntegramente en ensamble. Comenzamos subiendo a la derecha, en el centro del cono de entrada hay un alud reciente, al menos ha purgado bastante. Las dimensiones de este corredor engañan y mucho. En el primer vistazo Isabel dice que en 2 horas nos lo hacemos, esta claro que somos optimistas de nacimiento los dos. Nos equipamos, bebemos algo de agua y un zumo y para arriba. Vamos ya en ensamble para no tener que maniobrar con la cuerda más adelante. La huella enseguida desaparece y me toca a mi abrir todo el corredor. Mucha nieve sin transformar, profunda y cansina. Cae alguna cosa de arriba rodando, trozos de nieve, polvo que escupe el viento que en estos momentos sopla y se enfila por la canal. Seguimos avanzando y llegamos a la parte ancha, un pequeño circo, pendiente más sostenida, 40-45º pero la misma calidad, polvo sin transformar. Isabel se coloca bien una bota resguardados tras una piedra, ya se ve la entrada al estrechamiento y no parece tan difícil, incluso se aprecia el desvío hacia el "escaqueo" a la derecha.
























Subimos pegados al muro izquierdo 50º grados al principio, hay una especie de cornisa en ese lado, luego quizá 60º-65º. Decidimos parar en ese balcón de nieve, monto una reunión con un fisurero y un friend en una grieta. La triangulo y nos anclamos. Tenemos el sitio justo para dos pero no estamos del todo incómodos. No es tan pequeño como nos parecía. La nieve polvo me agota al tener que abrir huella. Aprovecho para recuperar. En el centro del corredor se ha formado un canalizo por el cual fluye un río de nieve esporádicamente. Es increíble como se parece a un líquido en su comportamiento. Mejor no subir por ahí. Tomamos sopa caliente y algo de comer. Descansamos y seguimos hacia arriba otra vez, después de recoger todo. Nos espera el segundo resalte que al estar metidos en un lado no vemos todavía. Obviamente hemos desechado la parte fácil, el desvío a la derecha.
























Llegamos al segundo resalte subiendo poco a poco, a ritmo constante. La cascada está bien formada y el hielo esta perfecto, coloco un tornillo para no repetir errores del corredor anterior, y subo con seguridad y confianza. 65º cómodos y disfrutones. Isabel pasa con la misma facilidad, quizá más al ir con la huella hecha. Seguimos subiendo, ya se ve el bloque empotrado, la nieve aquí esta más polvo y suelta. Vemos el desvío a la derecha pero yo estoy decidido y tengo las ganas y la fuerza para pasarlo esté como esté. Lo hablamos un momento, Isabel me apoya, me ve lleno de seguridad y esta vez no se equivoca en lo más mínimo. Somos una cordada y las decisiones se toman entre los dos. Afrontaremos pues el corredor integro, recto, sin trucos. Unas rampas más empinadas y estoy al pie del bloque. Voy a probar por la izquierda... nieve polvo sin transformar, me hundo y no tracciono. Isabel me dice que mejor por la derecha, por donde el diedro, donde dice la leyenda que hay un clavo (modo ironía on). Me bajo hasta el bloque lo rodeo y pongo un tornillo de 21 cms que entra perfecto y me da toda la seguridad del mundo. Subo un poco por el hielo encajado entre el bloque y la pared. Intento clavar el piolo y la nieve de arriba esta polvo total, el paraiso de cualquier freerider!. Si había algún seguro no lo vemos. Lo intento, pero decido bajarme al tornillo. He visto la solución. Nos damos tres o cuatro metros más de cuerda y le digo que venga al "tornillo-reunión". Le pido que me asegure y decido acometer el problema por mitad de la piedra, extraploma pero el hielo está perfecto. Coloco otro tornillo de 13. Clavo un piolet y luego el otro. El pie izquierdo al lateral del bloque, en el polvo que me aguanta un segundo. No necesito más y me supero. Clavo el derecho en el hielo. Clavo el izquierdo también. Piolet y piolet arriba. Subo los pies. Repito la operación dos veces más. Isabel me chilla ánimos desde abajo. Sudo y hago esfuerzo pero el problema ya está resuelto. Clavo los dos piolet a modo de reunión, los triangulo y la aseguro con el Atc. Quita el primer tornillo y sube hasta el segundo. Le digo que espere, he ganado dos metros de cuerda así que subo un poco más, hay algo de nieve. Repito la operación con los piolets y tallo dos repisas para los pies. Ahora si estoy en buena posición. Isabel sube con un chillido de fuerza y rabia pero sin un fallo. Que orgulloso estoy de nuestra cordada y que duro ha sido pero que gratificante a la vez superar el paso.

























Ha sido excitante y agotador pero tenemos que seguir, el corredor no ofrece descanso. Alterna zonas de 45º a zonas de 60º. Hay una reunión a la derecha pero no la alcanzo sin exponerme, seguimos subiendo. Otro pequeño resalte en forma de roca pero con nieve a los lados. Se ve al fondo una reunión así que con la vista puesta en ella seguimos subiendo. Llego y me aseguro. Sube Isabel. Nos besamos. Ha sido duro física y mentalmente pero ya está hecho. Bebemos agua y comemos un poco. No podemos parar, los dos sabemos que vamos algo tarde. Seguimos hacia adelante, siempre hacia arriba. Ya sólo queda el mirador. Nos acercamos al pico que tan erguido se ve desde abajo, el diente que defiende la parte izquierda del muro de Telera. Llegamos a una amplia repisa con dos parabolts. Descanso merecido. Sabemos lo que toca ahora. El mirador, la travesía con nieve expuesta al sol desde bien pronto. Hemos leído que da impresión pero desde donde estamos todavía no se ve.


Salgo de la reunión y subo hasta superar un hombro, hay otra con un cordino pero no veo lo que nos espera, así decido no montar nada y seguir en ensamble. Fallo mío que no volveré a cometer. Salgo al mirador. Demonios! si que da impresión. Un fallo y a saludar a la gente desde el cielo. Respiro y comienzo a pasarlo, pie tras pie, piolo tras piolo. Ya casi estoy a mitad y viene Isabel, no hemos acortado la cuerda. La veo preocupada, se le nota en los ojos. Pienso que como ella tiene el doble de equilibrio que yo pasará sin problemas. Llego al otro lado, clavo bien los piolets y la aseguro. No lo está pasando bien.  Psicológicamente le está costando aunque lo resuelve paso a paso con gran solvencia. Hemos hablado mucho de eso al volver, y cometimos el error de no asegurarlo como debiéramos. Hemos aprendido aunque no ha sido una grata experiencia. Lo cierto es que no hay noticia de accidentes en este paso, supongo que porque todo el mundo pasa por aquí totalmente concentrado. Ya estamos juntos y le doy ánimos. No la veo tan feliz como me gustaría y eso no es lo que deseaba. Me dice que sigamos subiendo. Los dos queremos acabar el corredor, esta parte ha sido muy tensa, demasiado. Las ultimas rampas por supuesto no relajan la inclinación. Ya llegamos al final, se ve la salida. Dos opciones roca a la izquierda, nieve a la derecha. Le pregunto y dice que roca. Me acerco, supero el paso de III+ y ya está. No hay más corredor. El sol baña mi cuerpo, recupero el calor. Aseguro el ultimo resalte. Isabel llega también. Se le exhausta mentalmente, pero feliz. Ha sido todo un reto, sobre todo para nuestra templanza. Nos damos un gran abrazo y seguimos la marcha.
























Guardamos la cuerda, recuperamos un poco de energía y bebemos y comemos algo. Son las 13.30h, hemos subido en 4 horas el corredor entero. Un tiempo estupendo dada la calidad de la nieve. Me rindo a los pies de esta maravillosa mujer que ha decido compartir su vida conmigo y que tiene una resistencia y una fuerza física y mental digna del más valiente de los montañeros. Es una titana!. No podemos parar ahora, tenemos que seguir, se nos echa el tiempo encima y aún nos queda más de la mitad. Subimos por mixto nada más salir del corredor y luego por rampas de nieve paso a paso. Estamos cansados y sol golpea con fuerza. Nos paramos en una ladera a beber. Ya no queda mucho para la cima pero ya no estamos tan frescos. Isabel sube a ritmo constante y sin pausas. Llegamos al vértice geodésico que marca la máxima altitud, por fin!. Ha sido muy duro pero las vistas merecen la pena. Se ve el Moncayo, solitario y nevado, desde aquí. El contraste entre las zonas más bajas y las cimas. La primavera y el invierno en pugna. El Midi, Anayet, Palas, Balaitus, Facha, Garmo... el mundo entero vestido de blanco. Pero no nos podemos entretener. Son las 15h y queda un largo trecho de bajada. Foto rápida de cima, beso y abrazo. Hay que continuar.

La foto de la cima, quedaba todavía un largo camino.
Emprendemos la bajada hacia el corredor de la Y. La huella es clara pero se pierde en los cortados, la buscamos un buen rato pero no la acabamos de localizar, hoy no ha debido subir nadie hasta aquí. Va pegada casi al filo pero no quiero arriesgar. Vemos una instalación de rápel abajo pero a Isabel no le parece seguro del todo el descenso hasta ella. No quiere seguir arriesgando y lo entiendo. No pasa nada. montamos un rápel en una roca. Ella baja, poco a poco pero fluida, controlando los movimientos. Llega a la reunión. Bajo yo, parece que todo va por buen camino. Llego a la reunión. Me aseguro. Intento recuperar la cuerda y no baja. El nudo se ha debido enganchar de alguna manera en la roca y no he sabido preveerlo. No queda otra que subir los 50 mts de nuevo y soltarlo. A mi chica no le parece muy buena idea , se preocupa por mi, la nieve no está en buenas condiciones pero yo estoy muy entero de cabeza y físicamente y en 10 minutos estoy arriba. Apaño el rápel con un cordino más largo y un mallón y para abajo. Recuperamos a la primera. Todo va bien, he visto a unos señores delante de nosotros cogiendo el camino al corredor de la Y, somos los últimos pero hay tiempo de sobras. Bajamos el siguiente rápel, desde arriba he visto la huella hacia la cima capullo y la salida del corredor Mª Pilar Aller. Recogemos la cuerda. Hemos perdido mucho tiempo. Pero una vez en la línea correcta de descenso da igual que anochezca.
Son casi las 17h cuando llegamos abajo. Rodeamos la cima "Capullo", Isabel lleva un crampón flojo. Lo ajustamos. Seguimos andando, el sol nos sigue debilitando, estamos cansados, ya llevamos mucho de actividad, aunque realmente es todo psicológico hemos deducido después porque una vez en el buen camino bajamos volando. Llegamos al corredor de la Y, nos asomamos y no nos gusta mucho lo que vemos, sólo hay un cordino colgado un poco alto, no parece seguro del todo. Decidimos ir a buscar el de la Z, hay huella, y seguimos andando, llegamos a la entrada y la huella se da la vuelta. Hay una super-cornisa, o no es este. De cualquier modo, no veo instalaciones. Le digo que vamos a volver y a bajar por el de la Y, que pone en todos los sitios que está equipado. Llegamos deshidratados, el sol pega muy duro y la actividad es larga, quien diga lo contrario no es sincero. Nos sentamos a comer algo y a beber. Recuperamos energía. Sabemos que nada va a salir mal, esto es lo normal, los retrasos son cosas que pasan. No hay peligro, sólo hacer lo que sabemos metódicamente. La aseguro para llegar hasta el cordino, no está justo en la entrada. Llega hasta el y debajo escondidos en un hueco hay dos parabolts con argolla. Menuda alegría!!!!!.























Sacamos la cuerda que lleva Isabel y con las prisas en el rapel anterior no la hemos plegado bien, fallo de principiantes que no deberíamos haber cometido, esta totalmente liada. Nos cuesta más de 15 minutos conseguir que sea una cuerda de nuevo. Por fin está. Las cuerdas caen al vacío. Esta vez yo voy primero para buscar la siguiente reunión o montar una de fortuna. Bajo y veo un cordino en una pared. Me aseguro. Baja Isabel. Recuperamos. Tengo la impresión que es el que sirve para asegurar la salida del resalte y que debajo encontraré otros mejores. Así es, bajo unos 15 metros y en una cuevecita 4 parabolts. Ahora sí que estoy bien tranquilo Noto como la tensión sale de mi cuerpo. Isabel me comenta que había sentido lo mismo con los dos primeros al empezar el descenso. Son las 18.20h o quizá un poco más tarde pero ya no hay problema. Oímos el helicóptero de la guardia civil. Están en la entrada del corredor cientos de metros por debajo, se le ve asomarse y dar varias vueltas. ¿Habrá pasado algo?.  Luego nos enteraríamos que rescataron a un señor con un esguince, supongo que los que bajaban delante nuestra. De repente todo ha cambiado, la frugal comida antes de empezar a bajar y la seguridad de saber que estamos en el buen camino nos eleva el ánimo. Estamos otra vez fuertes y seguros. Detrás de un rápel otro, somos una máquina bien engrasada. Yo bajo y preparo las cuerdas, ella baja y recupera. Las volvemos a lanzar y repetimos la operación. Se acaban las instalaciones. Bajamos un poco de cara a la pared. Luego de frente, seguimos bajando. Se hace de noche. El pirineo nos regala uno de los atardeceres más preciosos que hemos visto en nuestra vida. Hemos vuelto a sonreir. Somos muy felices.
Buscamos la salida por pendientes cada vez más suaves y llenas de nieve, a veces hasta la cadera. Llegamos al Ibon de Piedrafita, recogemos los piolets y sacamos los bastones. Es de noche, las estrellas brillan en el cielo y el aire está en calma, vemos unas luces de frontales a lo lejos no somos los únicos que bajamos tarde. Seguimos bajando un pie tras otro en un movimiento mecánico. No sentimos la fatiga, no hay tensión, la adrenalina hace tiempo que se ha diluido. Estamos en paz. Son las 21h, llegamos al coche, otra cordada de tres, la misma que salió casi con nosotros acaba de llegar. Más abajo dos hombres suponemos que los compañeros del que rescataron también están recogiendo. Es hora de ir a casa, de dejar lejos la montaña que nos ha puesto tan a prueba y se ha quedado un poco de nuestros espíritus.
En resumen es una actividad dura físicamente y para tener la cabeza en su sitio. No por el riesgo si no por lo que exige mentalmente el cansancio. Hemos pasado altibajos normales y hemos cometido errores pero ha valido la pena. Es una gran clásica y no defrauda. No sé si volveremos a La Gran Diagonal pero sin duda sí a Telera.

Datos Técnicos:

Esta foto la he tomado prestada y es la que me subí en el movil para orientarme en la bajada.
Altitud de partida: 1350 mts.
Altitud máxima: 2764 mts.
Desnivel acumulado: 1414 mts.
Dificultad : AD/ AD+ 70 º Max., 700 mts. (Nosotros toda en ensamble).
Horarios: Aproximación 2h.
              Corredor 4h 15 min.
              Del corredor a la cumbre 1h 30min.
              De la cumbre a la entrada del corredor de la Y : 1h 30 min.
              Descender el corredor : 2h 30 min.
              Retorno al coche: 1h.
Material: Crampones, Piolets, dos cuerdas de 60 mts para rapelar, dos tornillos de hielo, una estaca, friends y fisureros varios, mallones, cordinos, cintas, casco (fundamental)...

"Queremos dedicar esta ascensión a uno de los primeros aperturistas y padre de un amigo que falleció hace poco. J.R. Morandeira. Estamos seguros que desde el cielo nos echaste un cable para no caer y volver sanos y salvos".

Un saludo y nos vemos pronto amigos.