viernes, 8 de noviembre de 2019

Ordesa, Pilar de Primavera (250 mts/ 6b)



" Dicen las estrellas que los fugaces somos nosotros". 

La vida es un camino lleno de rectas, curvas, desvíos, cruces... la vida es cambio. Somos tan efímeros y tan breves que no somos capaces de asimilar lo insignificante de nuestro paso por ella. En contrapartida podemos hacer muchas cosas con el tiempo del que disponemos. Por eso tenemos la obligación de disfrutar de los pequeños momentos con la gente que queremos. De aprovechar cada experiencia.
Mi padre se está marchando poco a poco, y cuesta asumirlo. Quizá me he dado cuenta de muchas cosas en estos momentos, por eso, porque no hay vuelta atrás, estoy pasando todo lo que puedo a su lado. Pero no hay que dejar aparte las cosas que nos dan la vida y que nos hacen ser lo que somos. No debemos lamentarnos demasiado de lo que viene porque no tiene remedio, aunque tampoco debemos olvidarlo. Hay que continuar siempre hacia el frente, siempre adelante.
La montaña es parte de mi, así como lo es mi familia y lo son mis amigos. Es lo que soy. Hay que seguir y sumar, crecer y avanzar, llorar y reír... hay que VIVIR.

Tengo muchos planes, tengo muchas actividades hechas sin escribir... En esta ocasión voy a reseñar esta preciosa escalada en uno de los paraísos en mayúsculas de nuestro querido Pirineo. Ordesa. Ya no es mi primera vía y os aseguro que no será la última. No sé que tienen las grandes paredes que enganchan. El objetivo al principio, como siempre, era otro, la Rabadá y Navarro al pilar de Cotatuero. Pero...

Quedamos en Huesca muy temprano el gran Chema Galve y yo, para coger el primer bus que sube a la pradera. Para hacer ese viote, la Rabadá y Navarro, larga y sinuosa donde las haya, hacen falta horas y no queremos pringar. Llegamos justos a Torla, el bus sale a las 6 am. Preparamos todo corriendo, mientras él compra los tickets yo aparco y me visto. Nos ponemos a la cola y ¡oh! sorpresa, el bus se llena y nos quedamos fuera por poco. Toca esperar al siguiente, apretar el ritmo subiendo cuando llegemos y rezar por no perdernos mucho en la tapia y salir rápido por arriba.


Llega otra vez el Bus, estamos montados y rumbo a la pradera. Aún da tiempo va. Llegamos, cargamos algo de agua, una visita al baño y a tope para arriba. Chema me lleva a un ritmo bestial que me hace sacar la lengua bastante rato. Por dios que manera de subir. Ahí se van a notar los doce años de diferencia, ahí. Seguimos avanzando, pasamos por el arroyo, cargamos más agua, seguimos hasta el desvío, escondemos su mochila como otras veces. Ya se ve la paréd, ya se ve el pilar, ya se ven... dos cordadas en la vía. Unos llegando a la primera reunión y otros esperando. Si les ha costado tanto hacer el primer largo, que no les costarán los demás. A tomar por culo planes. ¿Y ahora qué?.
Vamos a tirar de imaginario y a hacer eso que le gusta tanto a Diego Bartolo, escalar sin croquis. Opciones: yo voto por la Anglada-Cerda y escalada algo más de placer, Chema por la Edelweiss y apreturas finas. Miramos el móvil, le echamos un ojo a las reseñas, "Lejos de los gilipollas"... ¡¡¡Pilar de primavera!!!!. ¡Bingo!.
Vía de grado relativamente amable pero poco equipada de infausto recuerdo para Chema por su vuelo en el taco de madera famoso. 10 años hacen ya de esa aventura del pequeño de los Galve. Le podéis echar un ojo aquí http://hermanosgalve.blogspot.com/2009/07/pilar-de-la-primavera-al-gallinero-mayo.html
Toca otra vez subir al jardín y transitar por él, probablemente una de las peores cosas que se puede hacer en Ordesa. Hago yo el largo de entrada sin cuerda y en zapatillas hasta que me cago, por dios con el cuartito, tengo que bajar y encordarme. En zapatillas se sufre pero sale bien. Digamos que es un IV+ de Ordesa curioso por no decir otra cosa. Luego sube Chema desde la reunión hasta pie casi de muro donde monta. Bien de matojo tracción. Ahora paso yo en cabeza y me hago todo el jardín hasta donde creemos que está el pie de vía. Vamos un disfrute para los sentidos y para los tobillos.


Echamos un bocado, melocotón incluido. Yo soy más de comida ligera y él es más de hogaza y fruta. Debatimos alegremente por donde le vamos a entrar a la vía. El pino grande de la segunda reunión se ve, es bastante evidente, y más arriba el diedro. Zonas para entrar muchas, todos diedros mas o menos claros. A mi el que mejor me pareció estaba situado más a nuestra izquierda y creo que era el correcto, Chema prefiere entrar por otro más a la derecha. Como él se va a tirar el primer largo, el elige. Son las 11 am cuando empezamos a escalar.


Este es el croquis que seguimos en nuestra andanza y otro dibujado por mi ya que no he encontrado ninguno más casero para llevar encima.  Usar a conveniencia. Entre todas las reseñas a las que les eche un ojo rápido al llegar a casa me gusta mucho la de Luichy, aquí os dejo el enlace.

http://luichy-lanochedelloro2.blogspot.com/2015/07/el-gallinero-pilar-de-primavera.html




Que comiencen los juegos...

L1: 25 mts Vº. Empieza Chema por un diedro algo descompuesto donde los más difícil es agarrarse  sin que se caiga nada y hacer lo mismo cuando subes con los pies. No es demasiado bonito pero se deja hacer y se disfruta. Reunión muy a la izquierda en un árbol, lo que nos hace intuir que el diedro correcto de entrada era el que yo decía. Bastante más a la izquierda de donde empezamos. Vamos a citar el dicho Galve... "en lo único que tienes que hacer caso a un Galve es cuando te diga que no le hagas caso".

L2: 20 mts. Vº+. Bonito diedro con un puente roca en mitad para asegurarlo. El cordino que hay es miserable y mugriento. Lo siento no lo cambiamos, ya si eso para otro año. Mira que soy de agarrarme de todo lo que toca, pero en esta ocasión no me atrevo ni yo. Empiezo escalando torpe y nervioso hasta que la máquina empieza a funcionar y ya todo cambia. Gracias a los consejos de Chema que me relaja y me hace cambiar la mentalidad. Buenos movimientos de diedro, bavaresa incluida, y buenos sitios para asegurar. Reunión en un árbol otra vez a la izquierda. Muy cómoda.


L3: 25-30 mts (por lo sinuoso) Vº/Vº+: Salgo hacia la izquierda con el marcado objetivo de colocarme ya bajo el diedro-chimenea característico de la vía. En seguida arriba veréis un clavo, paso algo expo. Luego hacia el árbol muerto donde veréis otro clavo. Travesía con miga a la izquierda y diedro fino. Salgo un poco a la izquierda con paso de mostrador incluido y luego a derechas y para arriba por zona algo más sencilla y muy muy cómoda de asegurar. Largo disfrutón con múltiples variantes, todas buenas y divertidas. Gana mucho mucho en verticualidad.



L4: 20 mts. 6b o A1/Vº+. Precioso largo de diedro-fisura con truco. Le cedo los honores a Chema que se lo curra en A1 como un señor hasta arriba a buena marcha. La entrada tiene su miga, yo caí hasta que lo ví. Dos veces vamos. Hay que salirse del diedro a la izquierda un poco, y no digo más que así lo descubrís solos. Luego zona de transición más sencilla y diedro-bavaresa con taco de madera característico. En esta zona voló Chemita hace muchos años y buen trozo. Esta vez pasa con soltura. Yo fuerzo en libre, pero me toca sudar y gruñir. El del tres se engancha y casi caigo al sacarlo, pero sale. Minitrave a izquierdas y reunión. Vaya largazo 5*. Muy físico y muy peleón pero disfrutamos los dos mucho. Toca celebración en la reu con agua y algo de comida. Aquí ya estamos a la sombra y hay que abrigarse. Vistas de ensueño.






L5: 25 mts. Vº/Vº+. Largo que me pide Chema tirarse, que la otra vez no pudo. Largo de colocarse y trabajarlo poco a poco con buenos alejes pero relativamente cómodo. Algún paso hay más picantón. Movimientos sinuosos de chimenea que a mi se me dan bastante bien. Chema monta donde le viene en gana, a unos 10 mts de la salida. Aquí a la sombra mucho calor no hace no. El patio de los de emocionarse. Me encanta la sensación de vacío.¿ He dicho ya que me encanta escalar en Ordesa?.





L5 bis: 20 mts. Vº/Vº+ y andar. Salgo yo por otros paso de chimenea preciosos que Chema no veía y que a mi me salen bastante bien. Este tipo de escalada se acopla bastante a mis puntos fuertes escalando y además me gusta. Voy subiendo con algo más de relajación en las dificultades y veo la salida a derechas, salida de piedra suelta a una minipradera inclinada y paseo hasta el siguiente muro. Decido montar aquí porque si no no nos vamos a oir y el rozamiento además sería brutal.


L6: 15 mts. IVº+/Vº. Fisura diedro de libro y llegada a la pradera final. Disfrute en todos los sentidos. Las piezas grandes se colocan muy muy bien aquí. Al llegar arriba echo un ojo a las rocas sobre la salida y están sujetas sobre un minipilar de 30 cms de diámetro corroído. Da bastante bastante miedo.
Llegada eufórica a un mar de edelweiss. Qué sensación de libertad más absoluta.



Son las 15.30h, en algo menos de 4 horas y media nos hemos hecho la vía. Realmente ha sido un placer escalarla. Quizá es que hoy era el día, o quizá es que voy escalando mejor pero no he tenido en ningún momento sensación de apuro gordo, he disfrutado mucho los pasos y me he atrevido a intentar forzar en libre toda la vía. Teóricamente es una de las más fáciles de Ordesa, pero en contrapartida también es una de las menos equipadas. A mi me ha encantado, pero yo soy una facilona y para ser sinceros me parece que me encantan todas. Una clásica de unos clásicos que no os debéis de perder.

Llegamos en un tris a la pradera disfrutando lo que se puede de la bajada que duelen los pies, a esperar el autobus de retorno al a "civilización". En esta ocasión ponen dos y cabemos todos. La gente nos mira raro y los padres le dicen a los niños que esos son escaladores. Demonios me siento hasta un poco fuera de lugar. Qué extraña sensación.

Como siempre dar las gracias a Chema con el que disfruto mucho mucho escalando, no sólo por los sitios a los que me lleva, si no por lo a gusto y lo bien que me lo paso a su lado. Eres muy grande, feo pero grande jajajaja. Y gracias a Isabel, como siempre, por dejarme tachar sueños de la lista con una sonrisa en la cara y un abrazo y mil besos a la vuelta. Nos vemos por ahí arriba.




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