viernes, 16 de octubre de 2015

Escalada en Cienfuens. Directa Osborne (200 mts, ED, 6b).


" La ciencia no nos ha enseñado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligencia". Edgar Alan Poe

Y aquí estamos, con más ganas de escalar que de respirar y con un compañero de lujo que me ofrece poder acompañarle en esta difícil (para mí desde luego) empresa. Cuando uno recibe un mensaje de un tío que se ha subido este verano la Norte de Eiger, el Espolón Walker  a las Grandes Jorasses y ha abierto una vía nueva junto a la Innominata en el Montblanc, quien puede decir que no?. Estoy hablando de Chema Galve ( de vuelta al estilo rustico ), un gran alpinista y mejor persona. Con quien las buenas escaladas y las risas están más que garantizadas. Desde el Naranjo hace 3 años no coincidimos en una cordada y ya era hora.

Para más aventuras como este no olvides tirar de un buen guía https://www.pirineosconguia.com .

A mi me encantaría ir a Ordesa, y ese era el plan original con Diego Bartolo ( Encadenar o volar ) y con Chema. Yo de turista de lujo. Pero Diego tiene nuevos planes (eres un cacas Bartolari) y se va a darle a una vía a años luz de mi nivel. Así que me dejo hacer, soy una facilona. Decide llevarme a Cienfuens, y darle una oportunidad a la segunda vía más fácil del sector, la Directa Osborne. Vía semiequipada y donde vamos a tener que pelear cada metro.

Croquis de Juan Korkuera 
La tarde anterior ya estoy nervioso perdido. Estoy dispuesto hacerme yo los largos impares pero conforme va avanzando el día y voy leyendo reseñas me lo voy pensando mejor. De tal forma que antes de echarme a dormir he decidido que si Chema quiere, le dejo los dos primeros y el cuarto jejejejeje.

Suena la alarma y salto como un resorte, hemos quedado a las 7.30 am con todo preparado. Desayuno un vaso de café con leche y una magdalena con chocolate. Lo pongo porque es casi lo único que comeremos hasta las 21h. Cojo todo y recojo a Chema y al coche rumbo a Huesca y hacia el Monrepos. Tomamos dirección Sabayés y al salto de Roldán. Seguiremos la pista a ratos mejor, a ratos peor hasta el refugio de Montañeros de Aragón junto al embalse de Belsúe. No tiene pierde y llegamos a la primera. Bajamos del coche y por dios que frío!!. Y yo en mallas piratas. Me iba a venir con una camiseta de tirantes, menos mal que cogí una sudadera.


El acceso a pie de pared además de bonito es sencillo, bajamos a la pista y luego hay unos mojones que te llevan a pie de vía siempre por la base del murallón. Yo miro para arriba y voy ya cagao. Esto es muy muy vertical, de hecho extraploma toda la pared al principio. Desde abajo puedes ver prácticamente la salida. Y eso es muy malo, o muy bueno según lo fuerte que estés.
Paramos antes de empezar, a comer algo de fruta. Un platano y una manzana entre dos. Vamooooss que lo tiramos de cantidad. Miro para arriba y lo tengo claro, me veo motivado, Chema eres el más grande y el largo es tuyo. A la vez que tomo esta meditada y alocada decisión algo se mueve en mi tripa, madre como llevamos el cagómetro. Acabo la faena y me higienizo con la cascara de plátano, Isabel no está esta vez con su Klinex... Os puedo decir que es suave al tacto jajajajajajaja. Y después de la pausa escatológica comienza el juego.



L1: 15 mts. 6b. Aunque en algunas reseñas os ponga 6a+, personalmente no estoy de acuerdo por lo que nos costó. De hecho si lees esto Korkuerica ya que nos llevamos tu croquis, en la entrada de la Mamba Negra le das 6b, así que ni tú estas de acuerdo con tu grado jejejeje. Eso es porque estabas muy fuerte. No puede ser que tenga el mismo grado que el siguiente largo cuando en este sudamos tinta y el siguiente salió bastante bien. Fisura con dos parabolts y extraplomada que hace al cuerpo entrar en calor rápidamente. Chema se lo curra metiendo cacharros entre medio. Ni él lo fuerza en libre, ni yo de segundo puedo. Tengo que acerar como una perra. Y para acabar travesía a derechas. Un placer de segundo. Llego con la boca más seca que una zapatilla pero con una sonrisa en la cara. Esto promete y mucho. Trago de agua, sólo hemos traído un litro oh oh.



L2: 40 mts. 6a+. Otro largazo para el pequeño de los Galve que lo escala poco a poco. Avanza con tranquilidad y sube a su marcha hasta que lo dejo de ver. Que calor hace al solete. Sigue arreando hacia arriba, hasta que me dice que se le quedan solo tres chismes y que no lo ve. Así que monta reunión en un clavo y la refuerza con dos friends y un fisurero. Estamos en el último diedro. El largo consiste en una bonita fisura limpia completamente que ciertamente le puedes meter todo lo que quieras hasta donde me espera. Buena roca y bonitos movimientos. En 20´ me planto a su lado en la reunión. Este largo si lo he disfrutado mucho y llego muy bien arriba. Cambiamos los chismes y sigue subiendo primero por dentro del diedro, luego sale a la derecha y la travesía hasta la reunión. Le sigo, salgo bien del diedro, pero en la travesía sufro. Sufro mucho y más cuando se me va una piedra y me quedo de los brazos. No encuentro bien los pasos, puede ser que me subiera muy arriba. Aún así llego, que no es poco, pero con la adrenalina a fuego . Largo muy bonito pero que se hace ganar. Al salir del diedro mi cinta para reunión con los dos mosquetones decide esperarnos a pie de vía y regalarnos una hora más de pateo cuando volvamos al coche... estos materiales modernos siempre mirando por nuestra salud y bienestar.


L3: 40 mts. V/V+. Esta claro que he llegado mejor de lo que creía del largo anterior porque la cabeza me funciona por fin. Cojo yo los cacharros y comienzo el lío. Entrada fácil y hacia la chimenea. Me meto desde el principio  por el diedro, grave error. Aunque hay algún seguro, puente roca y un parabolt, en la entrada de la chimenea la maleza se ha comido la vía. Una especie de higuera o algo así tapa todo. Tengo que trepar entre las ramas y otro árbol un poco más arriba impide mucho mucho la progresión. Chema me dice que si voy bien y le digo que sí, pero que me está costando pasar por la maleza. Una vez que nos metemos en la chimenea la cosa cambia. Ambiente claustrofóbico pero se escala bien y se asegura fácil. Salida muy muy estrecha. Te puedes encajar sin manos ni pies y reptar como un lagarto. Parabolt de salida para evitar el roce y reunión muy cómoda en repisa.


L4: 25 mts. 6a. Otra vez coge Chema el mando, que para eso es el máquina. Entrada al largo curiosa, mete un friend para evitar el factor 2 y picar suelo de paso. El seguro está algo alto. Desde el parabolt lo quita por si acaso luego le hacen falta. Así que el acerete quedará para mejor ocasión. Sigue escalando poco a poco y a penas mete nada en el largo. Lo escala en libre y se le intuye disfrutar. Largo bonito de placa donde meter cosas no va mal. Salgo yo, escalo rápido y bien, pero le pido que me lleve al punto, me noto flojo. Avanzo poco a poco hasta que hago una combinación de movimentos que acabo en un lance a lo que parecía un cuerno... pero era romo y caigo. Como se ríe el cabron jajajajaja. A partir de ese momento me arrastro por la pared y tengo que descansar dos o tres veces colgado cual jamón al sol.

L5: 35 mts. V. He llegado con las pilas muy justitas y Chema se ofrece a hacer el largo, que grande eres. Me tocaba a mi y ahora en casa me arrepiento de no haberlo tirado, pero allí jadeando como una rata no me apetecía en lo más mínimo. Largo sin complicaciones y donde los seguros que tiene sobran, la verdad. Es íntegramente asegurable. Entrada con buenos agarres y chimenea más amplia con un pequeño resalte de buena protección. Sale sólo y disfrutamos mucho. Llego a la reunión y echo la mano en todo el zarzal! Ole que rico. Sigue estando ahí, no se ha ido. Avisado estaba en la reseña. Cambiamos las cosas. Nos echamos el último microtrago de agua. Estamos bastante secos. Poca agua y poca comida para dos.

L6: 40 mts. IV+. Ya recuperado sobre todo de cabeza cojo yo todo el material y tiro para arriba. La entrada la aseguro con un friendo del 4 jejejejeje que ganas tenía de meterlo y poco más arriba meto el del 3. Ligero como una pluma voy escalando disfrutando a cada paso. Tanto disfruto que no veo ni el clavo y voy metiendo cosas cada cierto tiempo. Formaciones curiosas de roca. Sigo en mi salsa, como se nota el grado y que se acaba ya. La parte final suelta y delicada pero sencilla. Reunión con un sólo parabolt, a reforzar con el friendo rojo por si acaso. Sube Chema y superabrazo de cima!


Cienfuens, donde escalan los mayores. Y yo todavía voy en pañales. Nunca había hecho una vía de esta dificultad cacharreando y se nota. La cabeza no funciona igual. Y la cabeza en la escalada lo es todo. Pero sinceramente ha sido una gozada en todos los sentidos. Porque lidiar con nuestros demonios es parte de la escalada y es algo que debemos de saber disfrutar cuando ya ha pasado. Y lo he disfrutado mucho. Mi más sincero agradecimiento al pequeño de los Galve que me ha llevado otra vez de la mano por un sitio donde hace unos años sólo me atrevía a soñar. Gran Alpinista, gran amigo y mejor persona. Chamonix nos espera!

El descenso un dolor absoluto en mallas piratas, espinos y biercol, un gozo para la piel. En media hora un poco más en el coche. Luego la pateadica de charrada y a casa a cenar todos juntos las maravillosas y sublimes albóndigas de mi peque!. Como nos cuidas y sé que te come la envidia por tener que haberte quedado trabajando.


Nos vemos por ahí arriba, mejor pronto que tarde.

jueves, 1 de octubre de 2015

Barranco de Bitet y barranco de Soussoueou


" El pueblo, el fuego y el agua no pueden ser domados nunca ". Focílides.

Día de barrancos de los de verdad. Ya toca remojarse un poco las posaderas. Primer objetivo del día el Barranco de Bitet inferior. Uno de los descensos con mayúsculas del pirineo. Hemos dormido en Tramacastilla y quedado con Paco y su cuñado en Escarrilla. Desayunamos otra vez, que se espera la mañana fría y vamos rumbo a la entrada. De camino en Francia hacemos la parada de rigor en la presa para ver si hay suelta de agua. Hoy esta libre.
La mañana no ha amanecido muy clara y de momento en Francia el sol no hace por asomar. Dejamos nuestro coche en la salida del barranco y vemos el caudal aquí abajo. Marca justito rozando lo negro, pero se puede descender. Subimos todos con la furgoneta hasta la entrada del barranco. La pista es un poco feota pero este año se puede subir bien. El come come va por dentro, va a ser emocionante con esta caudal.


Nos equipamos arriba. Aquí el agua marca en el medidor nivel negro. En principio estaría prohibido. Es por poco, y no es un barranco desconocido, así que decidimos meternos y disfrutar de la dificultad. Es una decisión consensuada y meditada de acuerdo con nuestro nivel, nuestras condiciones físicas, experiencia y equipación. El riesgo lo asumimos nosotros a sabiendas de las consecuencias.


Entrada desde la roca, salto y badina con mucha fuerza que si no lo haces bien se te lleva al fondo. Salta Paco, yo monto una reunión en un tronco y lo aseguro. Las pasa canutas para salir del caudal. Ciertamente esta peleón pero ya está en la reunión. Uno de los químicos está inutilizado por los golpes del caudal. Isabel y el cuñado salto guiado, sin problemas. Yo desmonto y Paco me recoge. Sin problemas también. Impresionante entrada! Este barranco enamora. Hay una alternativa de rapel desde una árbol que te lleva hasta abajo, nunca la hemos hecho y no os puedo informar.
Lo siguiente un rápel (Tobogán he leído pero nunca lo he hecho) alejado del caudal y de recepción cómoda. Después de esta entrada todo parece sencillo. Seguimos avanzando y disfrutando de las bellas imágenes que nos deja en la retina este maravilloso recorrido. Un pasamanos resbaladizo con salto al rebufo, marmitas y pasos. Risas y fotos. Es un barranco digno de ser realizado. Técnico y estético. Nunca he podido ponerle un pero. Seguramente la compañía siempre ha sido maravillosa. Esta vez mejor si cabe.


Llegamos a la parte dura, el pasamanos que hay que montar para evitar el caudal. Esta vez monta Paco, y me toca a mi recoger. Isabel y el hermano de la otra Isabel pasan sin problemas. Yo necesito un estribo para recuperar un mosquetón, pero sin problemas también. Como disfrutamos. Un poco más de diversión y sale el sol que nos reviene un poco.
Nos acercamos a la zona de prohibición de paso, mucho riesgo de caída de troncos. Salimos a la carretera y un poco, luego volvemos a bajar por una zona muy marcada. Entramos en la parte más bonita. Los oscuros y el rápel volado de 30 mts que cae a la cascada. Excepcional bajada y sensación. Recepción buena. Rapelamos todos tranquilamente y recogemos cuerdas. Siguiente problema un salto difícil de posicionarse con tanto caudal. Hay que saltar desde un tronco encajado en el cauce pero el agua lo dificulta mucho. Al final uno a uno lo salvamos sin problemas.


El resto del barranco zonas de disfrutar y ninguna dificultad aparente. Ha sido brutal! De los que hacen afición y enganchan. Todos lo hemos gestionado con nota alta. Salimos eufóricos. Comida y a por el siguiente, que el día es corto y las ganas son muchas.


El Soussoueou, o como todos le llamamos el SúSú, es un barranco radicalmente diferente. Un aquapark muy explotado por las compañias pero muy divertido. Hay que mirar de bajada con el coche si van a hacer suelta de aguar en la presa cerca de la carretera. Una vez tomado el desvío subimos por una pista un buen rato y llegamos a una zona de picnic donde dejar los turismos. La aproximación no llega a una hora por un sendero bien marcado hasta un puente, y el barranco si no repetimos toboganes no llega a 1h30´, un buen complemento para la jornada.
Toboganes y más toboganes, algún salto y algún rápel obligado. Solo hay que disfrutar. En este barranco está uno de los famosos rompetibias (como el del Llech). No sabría deciros donde está, una buena técnica en la colocación de los pies creo que evita ese problema. Lo he hecho dos veces y nunca he tenido problemas. Gran barranco para disfrutar y completar una maravillosa jornada.


Mis consejos. Apúntate a un curso o aprende con gente que sepa de verdad. No sobreestimes las posibilidades del grupo ni subestimes los riesgos del barranco. El que marca en nivel es el menos experto y el que menos en forma está. Aprende a renunciar, en la misma zona seguro que tienes otros barrancos con mejores condiciones. Y disfruta!.



Un saludo y nos vemos por ahí arriba.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Ascensión Picos del Infierno (3073, 3082 y 3076 mts) y Arnales ( 3002 mts)


" Quien ha escuchado alguna vez la voz de las Montañas nunca la podrá olvidar". Proverbio Tibetano.

Ha pasado una semana exacta del Trail Valle de Tena y nos hemos tomado unos merecidos días de descanso, sólo un poco de bicicleta y un día de rocódromo esta semana. Este finde tenemos la agenda llena de actividades. Por una parte tengo una despedida de soltero, a la cual no iba a ir, pero un rato si pudiera si que me gustaría estar con mi compañero de trabajo y amigo. Luego de allí marcharemos directos al Balneario de Panticosa para subir a hacer noche al hotelito de Bachimaña.

Esta vez somos cuatro para la labor. Sara, David, Isabel y yo. Nombres muy bíblicos. Tenemos que equipar casi de arriba a abajo a Sara, va a ser su primera ascensión seria y va a pasar de excursionista de Ibón, a montañera. Así que nos proponemos quitarle el disfraz de coronel Tapioca y cambiarselo por un look más técnico. El objetivo ya lo habéis leído, los picos del Infierno.
Este macizo de más de tresmil metros es reconocible desde cualquier parte del pirineo por su inconfundible marmolera. Silueta preciosa, cumbres altas y muchas ganas de subirlo. Aunque lo he intentado en varias ocasiones, siempre en invierno, debido al mal tiempo y a las malas condiciones de la nieve  me he quedado a muy poco de la cima. Llevándome de premio unas congelaciones una vez y otra ni eso. Son como unos picos que están ahí, asequibles y cerca y siempre los vas dejando por otros planes. Pero esta vez va a ser la definitiva.
Todo listo en Zaragoza, llego un poco tarde pero en buenas condiciones jejejejeje. Subimos hacia el balneario, preparamos las cosas y rumbo hacia el refugio. Terreno más que conocido para algunos, en este último mes es la tercera vez que pasamos por aquí. Eso sí, por una vez no vamos corriendo.
Sara es prima de Isabel, y vive en Bélgica. Es la que más está disfrutando con los paisajes tan hermosos que nos regalan nuestras cercanas montañas. Mi sobrino David también está pasándolo genial, cada día más orgullosos de él.





La subida por la GR, sin problemas, los planos del Bozuelo, la cuesta del Fraile. Nos cruzamos con bastante gente de bajada, nadie de subida. Anochece en la montaña, pero hemos subido a buen ritmo y llegamos con luz todavía al refugio. Gente majísima, siempre atenta y amable. Está lleno y sirviendo cenas. Nosotros traemos nuestros bocatas de casa. Está vez el servicio de intendencia ha funcionado a pleno rendimiento. Risas y unos tragos de pacharán. Partida de guiñote, colacao y a la cama. La habitación la compartimos con unos chicos que se levantarán bien temprano. Isabel y yo pasamos buena noche, los otros dos menos. Se nota la costumbre.
Otra de las veces que subí recién estrenado el refugio le dejé una nota a la que es ahora mi mujer, diciéndole por primera vez que la quería, aunque no se lo había dicho en persona. Y ya por fin después de unos años lo ha podido leer. Porque habíamos pasado unas cuantas veces por la puerta pero nunca nos habíamos acordado de mirarlo.
Diana a las 6.45h. El día va a ser largo, pero esta vez no vale la pena madrugar demasiado. Desayunamos abajo, caliente y en abundancia. Nos preparamos y salimos rumbo a los ibones azules. Seguimos la GR en todo momento hasta el collado del infierno. Qué diferente pasar por aquí tranquilamente al día de la carrera. Hacemos muchas fotos y paramos en cada enclave digno de observar. Que preciosa es la cara norte de los infiernos. Dan ganas de venir un día a darle caña a ese corredor en invierno.




Collado del infierno, cómodos y tranquilos. Nos encontramos una perra perdida, Adidas de nombre, había un cartel en el refugio. Se había perdido ayer. Está temerosa, pero con unos trozos de pan y algo de tortilla de patatas conseguimos convencerla. Le ponemos un cordino que nos dejan unos muchachos que van de camino a Respomuso, y ofrecen a llevarsela y dar ellos el aviso. Almorzamos un poco y aparece Jorge G.D de la meteo que viene, otra vez en el mismo sitio que en la carrera. Está repitiendo lo que no pudo hacer en su día. Un saludo y suerte. Nosotros esta vez nos desviamos hacia el Garmo Blanco.
Unos señores van por delante y se hacen la cresta hasta la cima. Nosotros decidimos buscar el paso a mitad de ladera. Al final hicimos integramente la cresta que viene del ibón de Tebarray porque hay demasiado mojones que te confunden. No hubo mayor problema pero un poco más expuesto. Las vistas de la marmolera cuando llegas al otro lado son increibles. Subimos de nuevo al sendero marcado, aunque yo me empeño en ver mojones por todos los sitios y subo por la marmolera jajajajaja. Sorprendentemente agarra que da gusto. Sendero marcado y aero, pero precioso y más seguro de lo que parece desde lejos.


Sales a un colladete final, el Garmo Negro aparece en toda su magnificencia y ya solo nos quedará una leve trepadilla. Es un tresmil y no los regalan. Sara va alucinando de la belleza de la ruta. Se ven tantos ibones que casi no se pueden contar. Es un regalo para los sentidos. Hay otras cimas que no ofrecen tanto hasta que llegas arriba. Esta creo que se merece ser ascendida sólo por lo bonito del trayecto.
Pequeña trepada, hasta la primera cima sin mayor problema, el Infierno Occidental (3073 mts). Primer tresmil del día y de su vida para Sara... Mi sobrino ya va por 4. Nosotros no lo sé. Pero tampoco importa. Hubo una época en que me dedicaba a coleccionar tresmiles, supongo que todos hemos pasado por ese momento. Pero pasó hace años. Prefiero hacer lo que me inspira y por donde me inspira, que coleccionar números y cifras. Aunque quizá dentro de un tiempo cambie de idea y vuelva a la lista jejejejeje. CIMA!!!


Las vistas son espectaculares de todo el entorno, desde Collarada, Pala de Ip, Telera, Escarra, Bisaurín, Midi d´Ossau, Midi du Bigorre, Palas, Balaitus y Frondiellas, el macizo del Vignemale con su marmolada, Cara Norte del Taillón (tapizada de nieve!), Perdido y Cilindro, Astazus insinuando el corredor Swan... El Garmo, Algas y Argualas... Infinidad de montañas y de nombres, de valles y de ibones; Bramatueros, Azules, Bachimaña, Tebarray, Ibones de Pondiellos, Lavaza... tantos y tantos. Estamos muy contentos y hay abrazo de cima!. Que preciosa ascensión. Que maravillosa compañía.
Unas fotos, un trago de agua y a continuar por encima de la marmolera hasta el infierno Central (3082 mts). Me quedo atrás para echar unas fotos desde la distancia y los cojo corriendo que ganas tenía de correr por esta cresta desde hace tiempo. Llego con el corazón alegre a la otra cima pero con el alma más alegre todavía.


Decidimos comer un poco y dejamos pasar a los señores que llevamos a ratos delante y a ratos detrás desde el collado del infierno. Bocadillo por su sitio, tragos de agua y más y más fotos. Bajamos con cuidado al collado donde acaba el corredor Norte y el Sur. Vía de escape y bajada original en nuestro plan. Lo dejamos atrás de momento y seguimos hasta la cima que falta. El infierno Oriental (3076 mts). Estamos aquí disfrutando y a Isabel le apetece seguir la cresta hasta el Arnales. No llevamos cuerda y me parece arriesgar mucho con su prima novata. Por mi sobrino no temo, está en la escuela de escalada de Montañeros de Aragón y es hábil y ágil. Decidimos preguntarle a los señores si nos deja usar su cuerda y nos dicen que si y que nos dejan un arnés de fortuna para Sara.


El espíritu montañero sigue vivo, como siempre, y hacemos cordada sin decir palabra. Cuando están listos emprendemos la marcha. Yo busco el camino por la cresta, afilada y descompuesta pero fácil y disfrutona. Uno de ellos me sigue, este presta atención a Sara e Isabel y David por detrás hacen lo propio. Bajada con cuidado hasta la instalación de rápel. Me asomo. Es destrepable con tranquilidad III según miras hacia la izquierda por un juego de repisas y vira. De hecho unos chavales pasarían entre nosotros destrepando. Me iba a lanzar pero prefiero montar las cosas y dejar a todos ubicados. Pido la cuerda que amablemente me pasan. Sin decir una palabra he tomado la cabeza del grupo pero creo que soy el que más experiencia tiene en manejo de cuerdas y material, y no me equivoqué. Lanzo la cuerda y llega bien abajo, pero prefiero bajar por las viras y luego desde una piedras hace un flanqueo y evitarme la trepada. Hay un clavo en el muro pero desde la piedra que hay en el collado se puede hacer lo que he dicho sin demasiado riesgo.
Bajo pues a lo Rabadá y Navarro con la cuerda por los hombros hasta que veo que me echa de la vertical y destrepo con las manos. Más que usar la cuerda lo que hago es no perderla para ayudar luego a los demás.
Después desciende un señor por donde le indico y lo cojo antes de que pendulee, la cuerda se lo llevaba ya, pero no hay problema. Luego baja otro de ellos y lo mismo. Yo me paso al otro lado y salgo casi hasta la cima para ver por donde es mejor. Los chicos no lo ven claro y hablan de bajarse desde ahí. Baja una chica que iba con ellos. La más decidida sube un tramo y yo bajo a echarle una mano. Sube sin problemas y le indico por donde seguir para coger la chimenea fácil. Una vez superado el primer tramo no es necesario seguir recto por la placa, rodeáis por la derecha y saldréis a una chimenea de I+ como mucho. Baja Sara con un 8 muy bien.



Ayudo a otro señor. Luego a Sara a subir. Baja David y luego Isabel. David pasa todo como un gamo. Isabel no necesita mi ayuda. Sólo queda uno de ellos en la roca abajo. Me dice que el paso lo ve claro pero que se ha bloqueado. No problema. Monto una reunión con una baga y lo aseguro con un nudo dinámico. Pasa a las mil maravillas, y el mismo me reconoce que todo estaba en la cabeza.
Subimos hasta arriba, que toque de picante más maravilloso a la ascensión, e improvisado. Seguimos pues por la cresta hasta abajo. Dudamos si el Arnales es el punto más alto en el que hemos estado o la cima que esta a 5 minutos. Poco importa así que nos bajamos. hacia los ibones flaqueando por debajo de la aguja de Saretas y del Pico de Pondiellos. En el cuello de Saretas comemos y bebemos otro poco. Al final va a salir una actividad chula chula. De paso nos quitamos las piedras que han entrado en las botas por bajar corriendo por la pedrera como si fuéramos niños jajajajajajaja.


Sara y David están pletóricos y nosotros también con ellos. Del Collado de Pondiellos hasta casa de piedra una bajada larga y tediosa con algún atajo no muy logrado por mi parte.
Los señores nos acompañan toda la bajada y vamos hablando e intercambiando impresiones. Son encantadores y montañeros gran reserva. De esos que da gusto encontrarse. Nos dan las gracias mil veces, iban a darse la vuelta. Gente precavida vale por dos. Pero han seguido gracias a nosotros. Me alegro mucho porque nosotros sin ellos no habríamos podido seguir seguramente.
Creo que hemos enganchado a una nueva Montañera a los pirineos de altura y David esta vez disfrutó de lo lindo de lo conseguido y del paisaje. Se hace mayor a pasos agigantados y empieza a disfrutar del entorno y no solo de los logros.

Poco más puedo añadir más que recomendar esta actividad, corriendo, andando o como quieras. Pero no te defraudará. Las dificultades son como yo las aprecio, lo que para mi puede no ser nada para otros un mundo así que tomarlas con pinzas.

Un saludo y nos vemos por ahí arriba, más pronto que tarde espero!.

lunes, 7 de septiembre de 2015

TRAIL VALLE DE TENA, 47,5 kms +3300 mts D+, desnivel acumulado 7000 mts.


- Lo mejor será que bailemos.
- ¿Y que nos juzguen de locos señor conejo?
- ¿Conoce usted a cuerdos felices?
- Tiene razón, bailemos.  
Lewis Carroll.

Amanece en el valle de Tena, son las 6 a.m. Nos levantamos en casa de Elena (www.anayetvertical.com), ella duerme. Acaba de volver de llevar a Alex a la salida de la trail del Valle de Tena de 78 kms, que por cierto acabará en unas fantásticas 22h. Desayunamos muy bien, como nos ha dicho Ana, nuestra dietista-nutricionista de cabecera, y hermana de Isabel. Todo preparado, todo listo. Nos montamos en el coche y llegamos por los pelos a coger el autobús que nos llevará desde Panticosa a los Baños y a la salida de esta prueba.
No recuerdo en que brillante momento se nos ocurrió apuntarnos a una carrera de montaña, nuestra primera carrera, y menos a una tan dura. Nos apeteció, sin más. No hemos entrenado específicamente mucho. Yo he salido tres veces a correr por el monte, Isabel sólo dos, que un día llovía. Aún así, ya leéis todo lo que hacemos , y no todo lo reseño, horas de entreno corriendo por ciudad o en el rocódromo pasan siempre en la sombra.
Pero aquí estamos, nerviosos. Viendo a la gente, que parece estar muy muy fuerte. Hablamos con unos chicos de Alicante, van equipados de arriba a abajo. Su objetivo parecido al nuestro, acabar de día. Nos acercamos todos a la salida. El día espectacular, un poco caluroso ya. Comienza la cuenta atrás. 10, 9, 8 .... A por ello!!!.


Primeros metros y la gente correr para coger cabeza, nosotros corremos un rato, para la foto y luego nos paramos para dejar pasar a todo el mundo. Cuando digo a todos, es literalmente a todos. Sólo se queda una persona tras nosotros, Jesús, de Madrid. Luego hablaríamos mucho y correríamos juntos hasta Musales. Vamos poco a poco detrás de la gente. Hablando con unos y con otros. Alguno en poco rato se queda detrás. Durante unos cuantos minutos vamos tras la chica de Alicante y otra muchacha que lleva su marcha. Isabel va a gusto aquí, vamos reservando todo, por si las moscas que la carrera es muy muy larga. En un momento dado aflojan más si cabe el ritmo y seguimos para adelante, Jesús es el único que nos sigue. En toda la carrera sólo nos adelantarían 3 personas, y cogeríamos a dos. Fuimos de menos a más y fue un grandísimo acierto. Primera parada Refugio de Bachimaña. En el tiempo previsto, 1h 25 min. y muy muy cómodos.


Un trago de agua y un gel y seguimos hacia el punto más alto de la carrera, el collado de Tebarray. Antes pasaremos por el embalse de Bachimaña y los preciosos Ibones azules. Seguimos paso a paso. Trotando un poco cuesta abajo, y siguiendo el ritmo pero sin forzar cuesta arriba. Reservamos demasiado porque íbamos todo el rato hablando, pero eso lo analizas al final de carrera. Lo importante era terminar bien. Hemos venido a disfrutar. Vamos adelantando a más corredores. Alguno retirado. Otros nos los cruzaríamos más adelante retirándose por otro camino, el de bajada de Respomuso por la Sarra, ya hemos adelantado a otros 5 más. Nos empapamos con la belleza de estos paisajes tan maravillosos de montaña. Que bonito es nuestro Pirineo!
Collado de los infiernos en 3h, dentro de los tiempos, seguimos a ritmo trotón pero contentos. Aquí arriba hay gente, entre ellos Jorge G. de La meteo que viene que reconocemos a la primera puesto que Tuca y Kilian vienen a saludarnos (son sus perros). Nos da ánimos y nos echa unas fotos y nos graba para su vídeo. Muchas gracias por todo!. 15 minutos más y en el collado.
Para ver el video pulsar AQUI


Y ahora vamos hacia abajo. Bajada técnica y se nota. Como dice Isabel en este tipo de bajadas se diferencia al Alpinista del corredor de montaña. Bajamos de forma cómoda, sin usar las cuerdas que han colocado de ayuda. Encaramos la pendiente hacia abajo decididos y a por todas. Seguimos adelantando a alguno suelto, cogemos a un grupo grande, pero en el llano nos dejan atrás y en la siguiente bajada menos técnica nos meten distancia. Vamos reservando también en los descensos por si acaso. Hablamos con Jesús, de los Alpes, de picos de Europa, de montañas y escaladas. Otro repecho de gratis y llegamos a Respomuso. A Isabel, aún reservando le duele la rodilla, esa vieja lesión sigue dando mal . Le aplican una crema que quema pero cura, ojalá recordáramos el nombre. Bebemos mucho líquido. Comemos algo de fruta y algún sandwich. Llevamos 4h y poco. Aquí entre la cura y el descanso pararemos 25 min. Se nos va el tiempo poco a poco. Pero vamos bien todavía. 
Salimos rumbo hacia Musales, hasta aquí es todo terreno conocido. La subida que tememos es la del Ministirio después de la Sarra, cuando pasamos por aquí entrenando sufrimos mucho. Llegamos al comienzo de la subida. Hemos adelantado a más gente. Isabel pone su ritmo pero empieza a sufrir más de lo normal. Jesús decide tirar. Mucha suerte amigo. Nos adelanta una chica y un chaval. Se nos acercan otros. A la marcha hacia arriba. No contábamos con este sufrimiento y empiezo a dudar de que llegaremos de día. Pero Isabel es una leona y se repone en marcha.


Llegamos al collado por una cuerdas. En esta trepada hemos alcanzado casi a los que nos habían adelantado previamente. Sin parar emprendemos la marcha, hemos adelantado a otro. Bajada infinita pero divirtiendonos a tope. Ibonciecho, la cabaña de los pastores, pista y sendero vertical hacia la Sarra. Así como el otro día lo disfrutamos notablemente esta vez, con el calor brutal que nos azota, no lo apreciamos correctamente en su justa medida. Hemos hecho una parada para comer algo e hidratarnos. El sol castiga sin piedad.
Las vistas quitan el hipo. Realmente es un valle precioso y digno de recorrer por todas sus partes, y en ello estamos semana tras semana. A Isabel le duele un poco la rodilla otra vez, y va reservando pero bajamos a buena velocidad y en 1 h de reloj estamos en la Sarra. Hemos perdido  subiendo a Musales pero luego lo recuperaremos sin ser el objetivo inicial. No nos habíamos marcado un tiempo determinado, si no una intención. Disfrutar.


Llegamos al embalse de la Sarra. Tenemos mucha hambre y sed. Como arroz y fruta, Isabel mucha mucha fruta. Sales y agua, y una Cocacola que se bebe la tía. De repente nos cogen los primeros de la larga que van con adelanto. Que fieras. Seguimos adelante y reponemos mucho líquido, nos han informado que ha habido un rescate por deshidratación. Esta es la parte que tememos. Hemos adelantado a unos cuantos en el avituallamiento. Ya no los volveremos a ver. Nos enfrentamos a nuestros demonios. Subimos por la GR hacia Respomuso, nos cruzamos con tres o cuatro abandonos que bajan a la Sarra. Llegamos al desvío hacia el valle del Ministirio. El sol aprieta y la pendiente también, pero está muy bien marcada. Seguimos y adelantamos a otro corredor. Nadie nos sigue.

Este valle escondido y desconocido para muchos es una preciosidad, tranquilo y sereno y a tan poco tiempo de la civilización. Lo estamos pasándolo en grande y la subida no se nos hace pesada, sorprendentemente. Ya tenemos la certeza de que la acabamos. Estamos eufóricos y nos hemos quitado la losa que no nos dejaba disfrutar.


Llevamos dos chicos delante a tiro de piedra y otro un poco más allá, que en cuanto llega el llano echan a correr. Ya caerán. Isabel va en modo a por ellos. No en vano la bautizaré como Apisonadora Antón. Subimos poco a poco pero a muy buen ritmo. Ya no reservamos mucho, pero seguimos hablando y riendo. Otro corredor queda atrás, luego en el collado los otros dos. Pequeña bajada y la última rampa al collado de Foratata. Un chico que nos había adelantado de la larga se pone a vomitar delante de nosotros, iba 5, esta jodido y nos lo dice. Le ofrecemos ayuda pero poco podemos hacer.
Llegamos al collado y unos señores muy simpáticos nos dan ánimo y nos sacan una sonrisa de la cara. El paisaje quita el hipo y nuestro espíritu corre tan rápido como nuestras piernas cuesta abajo.


Hemos pasado de sufrir la primera parte de la carrera a reír en esta segunda. A Isabel bajando le duele la rodilla otra vez y se hace un vendaje. Seguimos corriendo a Sallent, pero vigilando la rodilla. Una bajada preciosa por un sendero original que te deja en la carretera de la Sarra. Nos encontramos gente que nos anima. Estamos sorprendentemente frescos y con ganas de seguir a tope. Se ven Sallent abajo. Corremos y corremos hasta el avituallamiento. Hace rato que estamos a gusto. Resulta paradójico, cuanto más rato llevamos corriendo mejor nos sentimos.
En este punto hay mucha gente, nos aplauden al llegar. Isabel siempre recibe más ovaciones, "vamos valiente", "¡ánimo campeona!" ¡y se las merece todas por titana! Volvemos a comer, yo arroz y fruta. Isabel fruta y más fruta. Los geles y los bizcochos han ido que volaban todo el rato. Hay que meter carbón a la caldera sin parar, agua, y sales. Todo entra de muerte.
Salimos en 15 minutos, hemos dejado a otros corredores atrás, La gente nos aplaude por el pueblo. Adelantamos a más participantes. Nos pasa un chaval de azul corriendo más rápido. Isabel lo verá todo el rato en la subida y al final caerá también. ¡Menuda es!
Llegamos a la encerrona del mirador y la subida a la antena. Sabiamos que iba a ser dura, y no defraudó. Lo peor, aunque no os lo creáis después de 38 kms, son las moscas. Por dios que pesadilla, no te dejaban ni parar a echar una foto Adelantamos a más gente. Dos chicos, uno con tirones. Le damos un Ibuprofeno (un placebo porque nada le va a hacer) y se siente mejor pero a los 5 minutos cae al suelo sin poder moverse. Lo tendrán que ayudar desde la organización a bajar a la carretera. Llegamos al mirador y se ve la antena. Hay que dar aún un rodeo más... cabrones !!! jajajajajaja.


A lo lejos vemos al chico de azul. Isabel se pone otra vez en modo apisonadora. Subimos a cogerlos, sin prisa pero sin pausa, cada vez un poco más rápido. Adelantamos a otro. El chico de azul tiene que sentir los ojos de Isabel en la espalda. Objetivos pequeños para carreras largas. Lo adelantamos y seguimos corriendo hasta el último avituallamiento. Aún es de día. Lo vamos a conseguir.
Parada de 2 min, beber y comer y seguir. Otro más cae´, seguimos corriendo, apenas quedan 5 kms. Otros tres dejamos atrás, entre ellos uno que nos había adelantado dos veces. Corremos y corremos. Llegamos al desvío y comienza una bajada preciosa por el bosque. Bajamos y bajamos. Casi se ha echo de noche. Estamos llegando. Se oye la música...
Sacamos el móvil para iluminarnos porque nos quedan 3 minutos, por no quitarnos del todo la mochila, y así poco a poco llegamos a la carretera. Nos abren paso unos voluntarios y nos dan ánimos.
Entramos en Panticosa en una nube. Estamos emocionados de verdad. No podría expresar todo lo feliz que soy. Nunca me ha dado por correr carreras, es algo nuevo. Y reconozco que engancha. Pero lo que engancha de verdad es conseguir este reto junto a la mujer que amas. Haber disfrutado cada uno de los minutos del día. Es una sensación increíble e indescriptible. Os diría que es lo más duro que hemos hecho nunca, pero no es verdad. Aún así no nos han regalado nada.
Llegamos a la última curva y adelante tenemos la meta, calle vallada, mucha gente aplaudiendo y chillando, la música, los amigos esperando, la alfombra roja... Hemos llegado!.


Para ser sinceros, ha sido una pasada. El tiempo, lo de menos, 13h 25 min creo. Muy enteros y muy muy felices. Isabel la 10ª de mujeres. Yo no quepo en mi de contento por correr a su lado. Me podría extender en elogios hacia la mujer más maravillosa de la tierra. Pero los que me leéis habitualmente, o los que nos conocéis ya lo veis cada día.

Como final, me gustaría añadir alguna pequeña crítica por si se puede mejorar al año que viene, que seguro que sí. La salida una hora antes, así hay más día para acabarla. Los avituallamientos más abundantes. Un poquito de agua en todos los collados, que faltó en alguno. Y al año que viene ¡¡otro recorrido tan brutal como este pero diferente!!. ¡Por lo demás mil gracias!

Y nuestro más sentido agradecimiento a nuestros amigos Ruben y Beatriz por esperarnos en la meta y darnos ánimos, a Elena por cedernos su casa, preocuparse por nosotros y apoyarnos, a la familia de Alex por mil cosas pero sobretodo por hacernos sentir como en casa. Y al loco de Alex por meternos este gusanillo en el cuerpo.

Nos vemos por ahí arriba más pronto que tarde espero!.

jueves, 20 de agosto de 2015

Balneario de Panticosa-Collado de Tebarray-Respomuso-Cuello de Musales o collado Garmo Pipos-Embalse de la Sarra (24 kms +1800 mts)


" Si no te cuesta conseguir algo, no lo disfrutas igual". K.Jornet.

Vamos a saltarnos, prometo escribirlos más adelante, unos cuantos barrancos y alguna que otra ruta corriendo y andado, para reseñar esta ruta. Parte del Trail Valle de Tena que se celebrará el 28-29 y 30 de Agosto y en la cual vamos a participar en la versión "corta"... 44 kms y +3300 mts... ahí es nada.
Y aquí estamos otra vez, en nuestra base de operaciones ultimamente, el valle de Tena. La ruta de hoy un bonito "paseo" desde el Balneario de Panticosa hasta el embalse de la Sarra pasando por el collado de Musales de camino, en vez de por la ruta normal.
Fieles a nuestra afición a madrugar quedamos con Alex ( www.anayetvertical.com ) en el embalse de la Sarra a las 08.45h. Eso quiere decir que tenemos que salir de Zaragoza a las 07 am... hora de levantarnos las 06.30h... Como os podéis imaginar aprovechando el fresquito que hace por fin, podemos dormir relajados y nos despertamos a las 07.45h. El fin de semana familiar ha sido muy duro gastronómicamente hablando y casi nos revienta el estomago entre judías con liebre, fabes asturianas y carnes varias a la brasa... En resumen que llegamos tarde y con la tripa a reventar, al menos con el whatsapp se puede avisar a la gente y Alex no nos tiene que esperar.

Dejamos el coche de Alex en la Sarra y nos dirigimos china chana hasta el refugio de la FAM casa de Piedra en los baños de Panticosa. Parada técnica para preparar todo y descargar cierto peso que no queremos llevar y salimos hacia nuestro primer objetivo, el refugio de los Ibones de Bachimaña. Son las 11.20h, puntuales como relojes. No hace mucho calor y eso que es medio día, así que en el collado del infierno y en el de Tebarray menos, están cerca de los 3000 mts.
Hasta el refugio vamos andando salvo en alguna bajada que nos damos el lujo de correr. Total un poco menos de hora y media y estamos allí. Subimos esperando a Alex que está gestionando el adoptar a la nueva mascota de la tienda, un Border Collie de nombre Sherpa que le va a regalar su tío. Supongo que dentro de no mucho lo tendremos por este blog haciendo de las suyas. Paramos para tomar un gel y continuamos la marcha rumbo a los ibones azules. La ruta en sí es preciosa aunque no muy corrible para los seres humanos, abstenerse maquinas bionicas de correr. No tiene pierde, seguir la GR 11. Bonitas fotos y mejores risas. Se está haciendo francamente agradable. Aunque no deja de ser duro.


Aproximandamente en 3 horas estamos en el collado de Tebarray (2782 mts), hace un frío que pela. Las vistas de los infiernos son preciosas. Esta montaña es mucho mucho más bonita y agreste desde esta cara y dan ganas de venir con los cacharros y darle una oportunidad antes de que llegue el invierno. Llevamos un chubasquero fino, pero ni con esas nos libramos de tiritar un poco. El sol esta cubierto y sopla un aire que te roba el calor. Hemos comido golosinas y otro gel, pero hay que bajar rápido que vamos justitos de ropa. La bajada hasta el embalse de respomuso brutal. Salvo el primer tramo, es practicamente corrible en su integridad. Isabel marca un ritmo endemoniado. Paramos una vez a sacarnos piedras de las zapatillas y seguimos la marcha. Qué descenso vertiginoso!!!. A lo loco!!!!.


Rodeamos el embalse por la parte más alejada a Respomuso y llegamos al bien marcado cruce dirección collado de Musales. El camino está razonablemente bien señalizado con hitos hasta una bifurcación. Como viene siendo habitual siempre que salimos con Alex tiene que haber una embarcada. En vez de dirigirnos al collado de Musales y su cómoda bajada nos vamos (muy "majo" el señor que ha marcado con hitos este camino) hacia el cuello de Musales o collado del Garmo Pipos (2531 mts). La subida es cómoda,  salvo el tramo final de pedrera. Yo disfruté mucho, Isabel no tanto. La infernal bajada por el canchal y el posterior y desagradable flaqueo a izquierdas para recuperar la ruta normal nos hacen perder casi una hora y nos destrozan las piernas. Después de mucho pelear contra el terreno y los cardos, llegamos por fin a la pista de bajada hacia la Sarra. Hace unos cuantos meses que no estoy por aquí, desde que subimos con esquíes el Sanchacollons y las vistas son radicalemente diferentes. Pero preciosas a su vez.



Comenzamos a bajar al trote, poco a poco, poniendo los músculos a tono. Isabel nota cierto dolor en el lateral de la rodilla y no le deja correr de continuo. Y menos mal porque baja como una leona, si no nos hubiera dejado atrás seguro. Llegamos a los atajos de la pista. Un sendero precioso, corrible, emocionante, con buen firme y que se come el desnivel como los niños las chucherías. Yo me he tomado un gel para bajar al contrario que Isabel que se lo había tomado para subir. Corremos, saltamos y trotamos. Disfrutamos mucho mucho de la bajada y del día en general y llegamos bastante enteros al embalse de la Sarra.
Independientemente de que hagas esta ruta corriendo o al estilo más clásico. En uno o en dos días... vale la pena y te deja un excelente sabor de boca. Terreno alpino, praderas, ibones y unas inmejorables vistas en todos sus tramos. Que pena no poder estar siempre por aquí.
Hoy no quiero entrar en el debate de si trailrunning vs montañismo clásico... sólo hay que mirar al protagonista de todas las actividades. La montaña. Quererla, amarla y respetarla como es. Empaparse de lo que nos rodea, disfrutar de cada segundo, de la compañía, de la gente que te cruzas... Somos unos privilegiados aunque no nos demos mucha cuenta.
Y que os puedo decir de Isabel. Ya es a pocos a los que sorprende con sus logros, uno tras otro, al nivel de todos los tíos, sufriendo y disfrutando en todo lo que hace. Aunque el camino ya estaba abierto sois las mujeres como tú las que hacéis el sendero más grande para todas las que vienen detrás. Solo el cielo es el límite. Y tú ya lo tienes ganado sólo por aguantarme.


Nos vemos por ahí arriba!! Mejor pronto que tarde espero.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Climbing MONT BLANC (‎4,810 m / 15,771 ft) 17/06/15 via Gouter



"The value of a climb is the sum of three inseparable elements, all equally important: aesthetics, history, and ethics". Walter Bonatti

This story begins a couple of months ago, right in the middle of the exams period at the university (I work as a lecturer). Jose, myself and five other fellow Chelegal club members have been planning this adventure for weeks, and the time has finally come! The climbing party is divided into three separate roped teams: Pincho and Toño (we have known and climbed with them for years); Rubén, Juan and Lolo at their own request (Rubén has some climbing experience but Juan and Lolo don't; they are friends with Rubén who assumes all responsibility); and Jose and me (it's my first time in the Alps but over the past few months I have gained significant experience thanks to the efforts of my husband and selfless instructor, Jose). We are (quite) a bit worried about Juan and Lolo's inexperience and apparent lack of awareness of what awaits them in the next couple of days, and we make our feelings known. We can't take responsibility for anyone else when we are up there; Rubén, Juan and Lolo understand.

Our little apartment is in the city of Saint Gervais, not far at all from Les Houches and the Bellevue cable car. After a (very) long van ride from Zaragoza we arrive at the heart of the Alps hungry and tired. The hour is late (for French standards, not so for Spanish ones) so a lovely Italian restaurant by the river becomes our first stop. A few pizzas and artisan beers later we all feel more than ready for bed so we head to the apartment for a well deserved full night's sleep (we wouldn't get another one for the following couple of nights).

Day 1. From Les Houches (1008 m) to the Refuge de Tete Rousse (3167 m)

It is early in the morning but not too much when we wake up after a surprisingly good night's sleep given the number of mountaineers sharing the place. In this world one learns very early that sleep does not come easy when one is surrounded by a bunch of snoring mountaineers; however, this lot of mountaineers either do not snore or my new silicon earplugs are miraculous (note to self: go buy two dozens more). We want to avoid the rush hour at Bellevue cable car, chiefly due to those who complete the ascent in two days (that is from the bottom to Gouter, and from Gouter to summit), so we aim to catch the second cable up to the Bellevue plateau (1800 m). We make it just in time and follow a large group of Americans with guides, and a few other people who's nationality is not so obvious, into the cable car. There is little space to breathe, let alone move, but the ride is not long. There is a little bar at the Bellevue plateau which offers food and drinks at reasonable prices; Jose and I get a hot beverage and join the others at the tramway station a few yards down the hill. The tramway du Montblanc is a hundred plus years old mountain railway which takes you to the Nid d'Aigle (2372 m) at the foot of Montblanc. The ride is lovely and highly advisable to all sort of mountain and nature lovers whether or not you are climbing Montblanc, as the views of the Bionnassay glacier from the top are simply breathtaking.


The weather looks almost as somber as the faces of those waiting to catch the train back down to Bellevue; we later learned that nobody had managed to summit that day due to the nasty weather and snow conditions. Still, we are feeling excited and nothing can alter that so we start the climb, slowly but surely, towards our first stop, the Refuge the Tete Rousse. A thick fog envelops all but the way is well marked by red dots and we follow the track without difficulty. The snowfields make their first appearance but there is no need from crampons. Technical stop by the hut de Les Rognes to rest and get something to eat and drink, and on with the second half of the trek. From here, still clearly marked the track follows a ridge up the mountain and gets a bit steeper with sections equipped with handrails, more for comfort than real necessity. We all get to the Refuge de Tete Rousse in good time and in good form; so far there are no signs of altitude sickness (but again, we have all been at this altitude before).

The Refuge de Tete Rousse is comfortable enough although some (not all) of the staff are a bit unhelpful (to put it nicely). The evening is spent in good company playing Rummikub and re-hydrating. By the way, be prepared to carry your own water, carry your own gas heater so you can melt the snow, or carry a lot of money to buy water, as there is none available at Tete Rousse, and none means none. Each 1,5 l bottle of water costs an abusive 5,50 euro! Now you are probably thinking, no problem! I can always carry water purification tablets... Wrong! The water tabs at the refuge are drier than your throat then you get there, which means no showers, no hand washing, not even flushing the toilets!, (this I can understand). Most seasoned mountaineers probably don't mind but I do. My trick is carrying wet wipes with me wherever I go; you never know when you are going to need them (not to self: make sure I rinse my hands thoroughly in the snow before putting my contacts in after use).

After a dinner of lentil soup, and something else which like Miguel de Cervantes "I do not care to remember", we assembly to discuss our options. The weather conditions are no better and it has begun to snow. Jose, Toño, Pincho and I decide that there is no point going to Gouter if our chances of reaching the summit are close to non-existent; there is a storm on its way dumping up to 50 cm of fresh snow on the slopes of Montblanc. The others grudgingly agree and we all go to bed feeling slightly uneasy.

Day 2. From the Refuge de Tete Rousse to the new Refuge du Gouter (3835 m)


I sleep very well in spite of the altitude and the snoring (thank God once again for silicone earplugs), and join the others for breakfast. We have no way to access the internet to check the weather forecast (pah!) so I call my parents who give me an up-to-date report from all the main websites. It is good news! The storm is coming early and we will have a clear night with strong winds for our attempt to summit. All the Americans and their guides are on their way up when we are finally ready to leave (including a seventy-something year old lady and her granddaughter!); we have all day to get to Gouter and time goes slowly when there is little to do and even less to see, as the obstinate fog continues to enshroud all.




Crampons on and ice axes in hand, we slowly begin the ascent. It's 8 am. We leave Tete Rousse behind to face the first section of the climb, a short walk up a snow covered slope and the infamous Grand Couloir (aka the bowling alley for obvious reasons; you become the skittle whilst the falling rocks become the balls). There are two friendly gendarmes a few meters up the slope asking people if they have a reservation at Gouter; beware, camping around the refuge is no longer permitted. The snow is hard at this time in the morning so we cross carefully but separately (there is a cable in case you want to secure yourself). I see a stone the size of an orange fall like a rocket two meters in front of me; it seems they don't call it the bowling alley for nothing. We take cover and wait for the others to get across; we can't stay here so we continue up a steep section equipped with ropes and wire cables. For the first time since we left Les Houches we are treading on technical terrain and Juan and Lolo's lack of experience is beginning to show. We regroup on a small plateau and wait for Rubén and Lolo, who is flippantly having a conversation with his special someone in Spain. After a prudential time, Rubén tells us to press on so Jose, Toño, Pincho, Juan and myself continue up the 550 m ridge to the Aiguille du Gouter and the old and now disused old Refuge du Gouter. The sometimes scramble sometimes easy climb up the ridge is a total pleasure. We encounter a few people on their way down who, judging by their broad smiles, must come straight from the summit.


The Refuge du Gouter is a wonder of engineering; resembling a gigantic egg, it is perched on the edge of the mountain, right on top of the Bionnassay glacier. We leave all our climbing gear downstairs (there are wire cables to secure your valuables with a lock if you remember to pack one; we didn't lock our stuff and it was all there the following morning) and take our boots off before stepping into the main building. There is a bar-restaurant-common room on the first floor which is made entirely of wood and is very comfortable and warm. We take a sit at one of the long tables and discover with pleasure that there is water running out of the water tabs! Water is non-drinkable but I can wash my hands so who cares! Lolo and Rubén arrive 30 minutes later. I try to organise a game of cards (I love a good game of anything really) but everyone feels more tired that the day before so we stay chatting and most of us drift off to the dormitories for a nap before dinner. The dormitories consist of rows of comfy and warm bunk beds with their separate mattresses, stuffy pillows and duvets; I'm in heaven. I manage to rest for about an hour before Jose wakes me up with the news that there aperitif is served downstairs. Feeling a bit lightheaded I follow him to the restaurant. Tomorrow is the big day so we discuss our strategy during dinner. Given the circumstances and what we have seen during today's ascent we suggest that Juan joins our roped team and Ruben and Lolo rope up together but they refuse. They want to summit together so we respect their decision. We have no symptoms of altitude sickness (at least apparently) but my poor heart is racing at 92 beats per minute just to keep me alive; Jose's is beating at 68 bpm but he drops down to around 30 when he's sleeping. You can definitely tell there's less oxygen up here! Tachycardia and all we go to bed early; tomorrow will be an early start!


Day 3. From the Refuge du Gouter to summit (4807 m) and back down to Les Houches

The alarm clock (that is to say Jose) wakes me up at 1:45 am; I cannot express with words how much I abhor this horrible (if absolutely necessary) moment. My feelings are quite mixed, a lot of excitement, loads of confusion and sleepiness, quite a lot of sullenness and that sensation at the pit of the stomach that persistently tells me that this is it; I am joining the scores of men and women who have attempted to reach the roof of Western Europe, the summit of Montblanc. Breakfast is served when we finally make it downstairs. I am not hungry but manage to drink a tea and eat a piece of sponge cake; I know I have to get some calories inside me and fast, but I am worried about feeling nauseous on the way up. I generally get pretty nasty dizziness and gastrointestinal symptoms when we walk in the dark with our headlamps on; we believe it may be due to some sort of travel sickness caused by the movement of the light as I walk, as the symptoms immediately disappear as soon as the sun comes up, but this time I have an ace up my sleeve! I have acquired the most potent headlamp I could find in the black market; the birds start singing and the marmots pop their heads out of their burrows when I switch it on. I sincerely hope it works.

Jose and I work like a well oiled machine and are roped up and ready to leave in a few minutes. Unfortunately, our friends are rather rusty and take quite a bit longer to prepare. Everyone is half way up the first ramps to the Dome du Gouter by the time we leave the Refuge, followed only by three Japanese who arrived quite late the previous evening in a pretty bad state. The view is amazing; a long line of headlamps zigzag up ahead of us and get lost in the immensity of the slopes of Montblanc. We need to get going so I lead the group setting a nice and slow pace to become accustomed to the effort. The night is cold but there is no wind so we decide not to wear our glove covers; we would pay for the mistake later. From Gouter to the Dome du Gouter there is hardly any difficulty apart from the risk of crevasses but there are none. I follow the tracks of the people ahead of us quite easily at first, but the wind is starting blow hard from the left and fresh powdery snow soon covers their nice and deep footprints on the snow.


It is beginning to get bright by the time we reach the Col des Domes, giving a miss to the Dome du Gouter which is only a few meters to our right. We can see the Valot hut (4362 m) a few meters up a steep slope so I push on; Jose's hands are nearly frozen and mine are not much better. The Valot hut is an emergency shelter which offers small comfort and even less warmth, but which allows you to get out of the merciless wind for a few minutes. Jose calls this place the refuge of the lost souls, where those who have renounced the summit and those who are willing to continue meet for a few brief moments. We drink water and (Jose makes me) eat an energy gel which gives some warmth to our bodies. I make use of the highly uncomfortable toilet and observe that someone has been sick; I suspect it is Lolo but he keeps it to himself. Rubén is not too good either and says he feels sleepy. We suggest that they turn back or wait for our return but they decide against it.



Time to go. I again lead the way but the effort of clearing a path in the powdery snow is killing me so we let Toño and Pincho take the lead. I can see the Bosses ridge right ahead and my spirits begin to falter. I have parachuted out of a plane, rock climbed, jumped into rivers from a (significant) height, all without skipping a beat; but I am terrified of the snow, especially when this snow covers the narrowest and most exposed ridge I have seen in my entire life. As Jose rightly says, it is irrational but I can't help it. I can honestly say I would have gladly turned around at this point if it hadn't been for him (thank you my love for your patience and for helping me on). In the end I manage to pull myself together, get my head down and follow Toño and Pincho onto the ridge. There is a nice and deep path carved in the snow by the tens of feet which have preceded us this morning and this calms me down a bit. It is not wide (about 50 cm), but with a good cramponing technique there should not be any problems (the snow was powdery and soft; I imagine things may look slightly different in icier conditions). We soon overtake them again as our pace is slightly faster (due to my anxiety and Jose's excitement perhaps?). We encounter quite a few people on their way down who cheer and encourage us on (their words of encouragement really did help a lot so thank you guys), but the battle is not over. I struggle to breath in this atmosphere; I have to take 5 deep breaths before I feel like I have enough air in my lungs; the end is near but I fall on my knees, exhausted. Seeing the state I am in, Jose takes the lead and clears a lovely path (fit for a hobbit given the nice and short length of his steps, thank you again darling) up the last ramps and onto the snow ridge to the summit. The blessed ridge has no end; twice we think we are there and twice we break into tears overwhelmed by the emotion, only we are not there yet. Finally, we see two mountaineers with their arms in the air and nothing around them; it must be the summit!


We have made it! Around us only air and a sea of clouds broken only by the 4000+ m colossi of the Alps. I cannot describe what goes through my head and my heart at this moment, only that I hug Jose and he holds me tight in a long and warm embrace. We take a quick picture and take our leave; the summit is only half way, the wind keeps blowing hard and the temperature is very low (if I thought I would be able to sit down at the top and wonder at the wild beauty of this desert of ice and snow, I was terribly mistaken). 



We find Pincho and Toño after about ten minutes of walking down the ridge; I am literally freezing on my feet so we exchange a few words and agree on regrouping in Gouter. A few minutes later Rubén, Juan and Lolo make their appearance; Lolo looks absolutely distraught as he wobbles his way up the ridge. He is not well and his rope partners know it, yet they choose to press on at their peril. Looks of disbelief between us and words of encouragement to them.

We fly down the ridge and the steep ramps that soon deposit us back on the Bosses ridge, overtaking less experienced (or more cautious) mountaineers on our way down. I am possessed by a mixture of excitement and fear which urges me down and away from what I perceive as mortal danger. Jose begs me to stop for a break and some food and water but I don't want to stop; I feel cold and I am painfully conscious of the hundreds of meters long falls to my right and left. There is a sheltered spot between the Grande Bosse and the Petite Bosse where I finally agree to stop; Jose is feeling hypoglycemic and needs calories fast. I had not realised he was so hungry and foolishly put us both in danger by (quite literally) dragging him down the ridge (serious note to self: I must learn to control my fears, real or perceived). My anxiety grows the longer we wait so we start back down after a couple of minutes. We make it to Valot in good time, where we again stop for a respite and a chat with a lovely couple from the UK. We sit in the sun in a spot which affords us a good, clear view of the ridge, and wait for our friends to appear. As soon as we are satisfied that Toño and Pincho are safely off the ridge we resume our descent (they waited for the last roped team just like we did with them).

It's 11 am when we get to Gouter; we have completed the ascent in 8 hours. Not bad! We are famished so we order drinks and some pasta, which Jose devours in an instant. Toño and Pincho arrive one hour later (we made a fast descent) feeling as tired as puppies (it's a Spanish saying; I couldn't resist). Given the state Lolo was in near the summit we calculate another hour before the third team arrives. However, time passes and even the three Japanese who left after us this morning have made it back safe and sound. We are getting worried; we are in no fit state to help them if something has happened to them, but we don't want to leave without them. At 1:30 pm it becomes clear that we are missing the last train back to civilisation. This means that we are going to have to walk all the way down to Les Houches in the purest old school alpine style (the last train departs at 5 pm; if you miss it, you get down by your own means). I try calling their mobile phones; they are off or out of coverage. Suddenly, the noise of helicopters flying overhead turns our anxiety into fear. Jose puts his crampons on and starts up the hill when one of the gendarmes confirms that three Spaniards have been lifted from Valot and taken down to Chamonix. It turns out that they were exhausted, Lolo was suffering from altitude sickness (no surprises there) and Juan had injured his knee whilst trying to control Lolo's fall at the bottom of the Bosses ridge.


It is well past 2:30 pm by the time we set off. We help and support each other down the ridge and across the Grand Couloir. My mind starts playing tricks again at the thought of becoming an unwilling skittle and Toño is not feeling much better, so Jose takes control and secures the section for us. We leave Tete Rousse behind and press on, retracing our steps from the days before. We are tired, its foggy and there is a long way ahead, but I enjoy the descent thoroughly. We sing and joke all the way down, take pictures and strengthen an already strong bond with Toño and Pincho (I would go with you guys to the end of the world). We follow the train tracks from Nid d'Aigle to Bellevue plateau, and take a pleasant route through the now green ski slopes and the beautiful woods down to Les Houches. It's well past 10 pm when we finally make it to the car-park in Les Houches, exhausted but proud of what we have achieved.

I don't want to finish this story without adding a final reflection. To me, climbing Montblanc has been the most exhilarating, terrifying and physically demanding activity I have ever attempted. I could not have made it without the help and support of my rock and my love, Jose. Together we can achieve anything. Having said this, there is a downside to every story and this is not an exception. I have learnt a few valuable lessons after this experience: I will never rent a van with people whose driving skills have not been tried and tested before (I was more scared on the way back to Zaragoza than at any time on the Bosses ridge); I will never embark on a project like this with people whose character, quality and experience are not known to me before (now I wonder if Lolo and Rubén's jokes about calling the helicopter, "at the end of the day it's free", the night before were said in more than mere jest); and I will always trust and rely on Jose (first and foremost), Toño and Pincho, three true Alpinists and friends.



See you guys up there!